BOLIVIA.- La policía de Bolivia informó que en un lapso de cinco días recolectó 420 cadáveres, de los cuales entre 80 y 90 por ciento se consideran sospechosos de haber contraído COVID-19.
El tener que valorar a un fallecido y elevar una certificación sobre un posible deceso por la COVID-19 es una de las tareas más duras que desempeña la Policía Boliviana en ciudades como Santa Cruz, El Alto, La Paz y Cochabamba, por el incremento de muertes a causa de la enfermedad.
«Es la primera vez que estamos viviendo una situación como esta», manifestó Rojas con respecto al momento que atraviesa su institución cuando los decesos y contagios van en aumento en Bolivia.