Teherán.- El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, advirtió este miércoles a Estados Unidos, Israel y algunos países occidentales de que no interfieran en los asuntos internos de Túnez y Líbano y permitan que decidan sus propios pueblos.

"Israel y Estados Unidos buscan perjudicar a Líbano porque la resistencia del pueblo libanés ha destruido la prepotencia del régimen criminal sionista", agregó el presidente iraní.

A este respecto, el mandatario responsabilizó también a Washington y Tel Aviv por el asesinato en 2005 del entonces primer ministro libanés Rafik Hariri y criticó la formación del tribunal internacional que investiga su muerte, que dará a conocer sus conclusiones preliminares en las próximas semanas.

Según las primeras informaciones, el citado tribunal podría involucrar en el atentado a grupo chií libanés Hizbula (Partido de Dios) uno de los aliados de Irán.

Hizbula precipitó días atrás la caída del Gobierno libanés tras ordenar a varios de sus ministros y aliados que abandonaran el gabinete que dirige Saad Hariri, hijo del primer ministro asesinado.

En cuanto a Túnez, recomendó a sus líderes y políticos que en esta coyuntura conserven su inteligencia y consideren sus intereses antes de dar todo a cambio de pequeños beneficios.

El objetivo de los países occidentales es privar a los tunecinos de sus derechos a través de una guerra psicológica y opinó que lo que de verdad quiere el pueblo de Tunez es un Gobierno islámico, agregó Ahmadineyad.

"Vosotros mismos debéis ser juzgados en los tribunales populares de justicia mientras estáis intentando decidir por los demás y formar un tribunal ¿Quienes os creéis que sois?".

"Tenéis un currículum bastante negro, no hagáis que sea más negro de lo que está", aconsejó a los occidentales.

Túnez se haya sumido en una difícil transición democrática después de que una serie de protestas populares obligara a exiliarse al presidente Zine el Abidine Ben Ali, quien tras 23 años de dura dictadura se quedó sin el respaldo del Ejército.