La próxima semana se presentará el plan de educación para hacer frente a la pandemia del COVID-19 que obligatoriamente tendrá como principal aliada las tecnologías por lo que serán dotados de laptos y tablets los estudiantes del sistema público.

SANTO DOMINGO.- La

próxima semana se presentará el plan de educación para hacer frente a la

pandemia del COVID-19 que obligatoriamente tendrá como principal aliada las

tecnologías por lo que serán dotados de laptos y tablets los estudiantes del

sistema público.


“Todos los niños y jóvenes de las escuelas y

liceos de la República Dominicana dispondrán de una Tablet o

Laptop para que puedan seguir su formación independientemente de cómo sea la

evolución de la pandemia y su nivel económico.”, anunció Abinader.


Y,

para garantizar la conectividad necesaria el presidente dijo que se pondrá en

marcha un “ambicioso

plan para implicar a todas las operadoras de servicios telefónicos del país y

asegurar la conectividad de todo el sistema educativo en un tiempo mínimo”.


Sobre

los recursos destinados a educación Abinader habló también diciendo que el país

se convirtió en un estandarte la legítima y necesaria demanda de que se destine

el 4% del Producto Interno Bruto a la Educación.


“Sin embargo tristemente, ese 4% no se ha invertido

como debería, hubo más negocio que educación”, aseguró.


En este sentido, de forma enfática aseveró que el

actual modelo educativo del país no funciona “o

al menos no genera calidad en la educación, empleabilidad de los graduados ni

contribuye al desarrollo de la nación”.


A continuación la transcripción íntegra de lo que dijo sobre educación en su discurso:


La verdadera razón de ser de un gobierno es el

bienestar de su gente. Y

no se puede aspirar a grados mayores de bienestar y de igualdad sin Educación.

La auténtica palanca transformadora de la sociedad es la formación y el

conocimiento.


Decía Bertold Brecht aquello de;  «Qué

tiempos serán estos, que hay que defender lo obvio». Pues bien, aquí me tienen,

defendiendo una vez más una obviedad tan grande como olvidada: Que la República Dominicana debe tener el

sistema educativo que merece y que no debe ser otro que el mejor.


No

por casualidad, el pueblo dominicano convirtió en un estandarte la legítima y

necesaria demanda de que se destine el 4% del Producto Interno Bruto a la

Educación.


Sin embargo tristemente, ese 4% no se ha invertido

como debería, hubo más negocio que educación. 


Así

pues, no empezamos con ninguna ventaja. Según el Banco Mundial la expectativa

de escolaridad de un niño dominicano es de 11.3 años, pero la escolaridad

efectiva por manejo de competencias se reduce a 6.3.


El

20 por ciento de nuestro alumnado no completa el ciclo de enseñanza primaria y

el desencuentro entre el modelo de las instituciones formadoras de educadores y

el currículo vigente de nuestros centros educativos es evidente.


Hemos

empeorado en los informes PISA desde 2015, situándonos hoy en el último lugar de 79 países en matemáticas

y ciencias y en el penúltimo en lectura. 


El diagnóstico de nuestro sistema educativo es, sin

duda, grave y no pienso maquillar tal condición, ni voy a consentir que siga

así.  


El modelo educativo vigente en nuestro país

no funciona, o al menos no genera calidad en la educación, empleabilidad de los

graduados ni contribuye al desarrollo de la nación.


Por ello, nos proponemos garantizar la incorporación de todas las

dominicanas y los dominicanos a los procesos educacionales: que nadie se

quede sin un cupo escolar, sin una oportunidad de formarse, de capacitarse,

desarrollarse y tener acceso al éxito.


Vamos a impulsar un modelo educativo basado en la generación de competencias útiles para

la inserción social, pero útiles también para que nuestros jóvenes

puedan desempeñar efectivamente un empleo de calidad -un empleo formal- o crear

sus propios negocios, si así lo deciden.


Asimismo, vamos a llenar de competencias y

contenidos útiles la tanda extendida, para que nuestros centros educativos se conviertan en laboratorios de valores y de

ciudadanía.


Para el logro de estos propósitos es

indispensable el compromiso y la

participación entusiasta de toda la comunidad educativa, especialmente

de los docentes a quienes vamos a mejorar sus condiciones laborales como

reconocimiento a su capacitación y formación como buenos educadores y a la

calidad de la enseñanza que brindan a nuestros niños y jóvenes.


La crítica situación que arrastra la

educación dominicana se agrava aún más a causa del Covid-19, que pone en serias

dificultades el año escolar 2020-2021, pautado para iniciarse el próximo día

24, es decir, dentro de ocho días. No podemos correr ese riesgo.


Sin embargo, tampoco vamos a resignarnos a

esperar a que pase la tormenta.  La

semana próxima, el nuevo

ministro de educación presentará el plan

mediante el cual vamos a enfrentar la situación para garantizar la marcha de la

educación preservando la salud de la comunidad educativa.


Eso nos obliga a recurrir a la educación a

distancia y virtual, para lo cual se requiere de recursos tecnológicos que el

gobierno saliente no preparó.


De ahí que les anuncie hoy que, para el inicio del año escolar, todos

los niños y jóvenes de las escuelas y liceos de la República Dominicana

dispondrán de una Tablet o Laptop para que puedan seguir su formación independientemente

de cómo sea la evolución de la pandemia y su nivel económico.


Pondremos

en marcha también un ambicioso plan para implicar a todas las operadoras de

servicios telefónicos del país y asegurar la conectividad de todo el sistema

educativo en un tiempo mínimo.


También

nos hemos reunido con la rectora de la universidad autónoma de Santo Domingo

para proveerla de una ayuda especial, de tal manera que podamos garantizar su

semestre con plena seguridad y de la mejor manera posible.


Con

estas medidas, salvaremos el año escolar y universitario y eliminaremos de una

vez por toda la brecha digital que tan grande e insoportable es en nuestro

país.


Este es un cambio que trasformará de una manera sin

precedentes nuestro sistema educativo para siempre.


Porque,

este gobierno que hoy empieza está convencido de que la apuesta por la

educación es la única en la que se gana siempre, pues estamos hablando del

motor transformador de un cambio imparable y sin vuelta atrás. Apostando

por nuestros jóvenes y por su formación estamos apostando por el talento y

el  futuro, Si lo conseguimos, llegaremos a tiempo a la cita histórica del progreso

que la República demanda.