En medio de consternación fueron sepultados este miércoles en el cementerio de Cristo Rey los restos de la sargento del Ejército Raysa Guzmán, quien murió a puñaladas a manos de su pareja.
Durante el sepelio de la joven madre de 33 años, sus parientes y amigos dijeron esperar que a su verdugo, luego de los seis meses de coerción que les impusieron les apliquen la pena máxima.
José Rafael García Hernández, fue enviado en el día de ayer a la cárcel El Pinito, de La Vega.
