Robert Arias, delegado técnico del PRM ante la JCE, dijo que a esa organización le tomaría entre dos semanas y un mes analizar en detalle los equipos, no solo para conocer el software de operación, sino también para conocer los códigos tecnológicos que se utilizaron en la programación del equipo.
Arias dijo que a su organización le interesa conocer “la arquitectura” de los nuevos equipos de escrutinio, y tampoco han podido observar los programas fuente para determinar si “hay rutinas maliciosas”.