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Problemas en salud sexual, ¿cómo tratarlo?

Problemas en salud sexual, ¿cómo tratarlo?
Problemas en salud sexual, ¿cómo tratarlo?

REDACCIÓN INTERNACIONAL.- La falta de libido en tus relaciones sexuales puede afectar tu relación de parejas, es por eso que es importante tratar este tipo de situación a tiempo.

Expulsar poco semen

La hipospermia que refieres tiene relación con los dos órganos implicados en la eyaculación: la próstata y las vesículas seminales.

Hay diversas causas  que habría que verificar con una analítica de semen:

1. La edad: a partir de los 50 años el volumen del semen va disminuyendo asociado al descenso de hormona masculina (testosterona).

2. Cirugías pélvicas que hayan dañado músculos del suelo pélvico,

3. La ingesta de ciertos fármacos pueden dar lugar a un bajo nivel del eyaculado.

4. Eyaculaciones muy seguidas hacen que sea normal eyacular en menor cantidad.

5. El consumo de tabaco y alcohol también afectan negativamente.

6. Sobrepeso, obesidad…

Si no te encuentras en ninguna de estas situaciones te aconsejo acudas a un profesional de la urología que permita definir exactamente la causa de tu hemospermia.

Sin relaciones por menopausia de la mujer

La menopausia es un tránsito evolutivo en la mujer que tiene una repercusión muy dispar en la erótica y salud sexual de la mujer.

Acontecen en esta etapa de la vida alteraciones habituales debidas al lógico descenso hormonal estrogénico vinculado al fin de la vida reproductiva. Probablemente, este descenso hormonal afectaría también a su salud vaginal y pudo ocasionar alguna molestia en vuestras relaciones eróticas coitales y una lógica afectación de su deseo.

Lo prioritario es desvincular el encuentro erótico al dolor, lo que significa que es importante que retoméis vuestra vida erótica, excluyendo de momento el juego de la penetración o acogimiento vaginal y exploréis otras formas de erotismo.

Una vez hayáis vuelto a asociar el encuentro erótico con el placer, los miedos se irán diluyendo y su deseo volverá a ir de la mano.

A partir de allí entraréis en otra etapa en la que convendría buscarais asesoramiento profesional para que gradualmente podáis normalizar vuestra vida erótica sin miedo al posible dolor.

En la actualidad existe un gran arsenal de herramientas terapéuticas que permitirá sin duda resolver estas molestias coitales.

Quiere más penetración anal y no vaginal

La frecuencia de nuestros coitos no es muy alta y a mí no me preocupa demasiado, pero mi mujer me pide cada vez más, y especialmente penetración anal, rechazando la vaginal.

No lo puedo entender, porque sé que no hay terminaciones sensoriales en el ano y no puede sentir placer, entiendo. No me lo explico. Y yo, aunque no las rechazo, prefiero vaginal, es más placentera para mí. ¿Qué puedo hacer?, ¿cómo volver a una situación de “normalidad”?

Los gustos y los deseos eróticos se mueven en clave de diversidad y además se van modificando con el paso de los años y la evolución dinámica y cambiante de la relación.

Es interesante abrirse a la versatilidad en cuanto a los juegos eróticos, pero no es menos cierto que dicha versatilidad está condicionada a tus deseos.

La zona anal está rodeada de una fuerte musculatura pélvica y contiene esfínteres y glándulas muy vasculares izadas y con finas terminaciones nerviosas.

La penetración anal, como juego erótico en la pareja, sí requiere ciertas pautas subordinadas a la estructura anatómica peculiar de la zona anal.

La zona anal no posee un sistema de lubricación propio, por ello, una vez consensuado el deseo mutuo, conviene tener en cuenta ciertas recomendaciones:

1. Hábitos dietéticos saludables (dieta mediterránea) que faciliten la motilidad intestinal los días previos al encuentro erótico.

2. Una higiene genital apropiada antes y después del juego.

3. Preservativo en su caso, que desecharemos si luego incluimos penetración vaginal.

4. Imprescindible hidratación de la zona anal.

5. Un entrenamiento previo del suelo pélvico, permitirá saber relajar y contraer la musculatura perianal y con ello facilitar las cosas.

6. Tener a mano toallitas limpiadoras.

7. Si aparece el dolor o alguna molestia, abandonar el juego erótico.

Añadir, en relación a vuestra disparidad de gustos y deseos, que una buena conversación en relación a vuestra vida erótica os llevará al consenso deseado.

Ausencia de deseo con 32 años

Si descartamos que tu deseo esté afectado por algún disturbio hormonal o por el efecto secundario de algún fármaco, convendría evaluar, y en su caso evitar, el denominado “juego de las hipotecas”.

Este juego básicamente consiste en la imposibilidad de permitirse, ni siquiera temporalmente, “no tener deseo”. Es decir, se ponen en marcha una serie de hipotecas que anulan la posibilidad de que el deseo se manifieste. Te enumero algunas:

1. “Deseas tener deseo”. Y claro, el deseo y la obligación son incompatibles. No se puede querer tener deseo.

2. La presión social que obliga a las personas de tu edad a “tener que tener deseo”, especialmente cuando tienes pareja y tienes buena salud.

3. “Estar a disgusto actualmente con tu cuerpo”. Este bajón de autoestima corporal puede afectar a tu deseo.

4. Conflictos existenciales y/o estilo de vida incompatible con dar posibilidad a que tu deseo emerja.

Y por último añadir un detalle importante: la respuesta sexual humana que responde a un patrón, más o menos estable, puede sufrir alguna modificación con el paso del tiempo. Habitualmente una persona siente deseo y ello le impulsa al juego erótico con su pareja o con una misma, pero en determinadas épocas de la vida una persona necesita “excitación previa” para avivar y encender el deseo.

Si tu ausencia de deseo te genera malestar y se mantiene en el tiempo, te sugiero acudas a un profesional de la sexología para que valore tu dificultad y diseñe un marco de tratamiento adecuado.

Fuente: 20 Minutos

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