El infante falleció por ahogamiento mientras disfrutaba momentos de diversión en una piscina junto a sus familiares.

REDACCIÓN.- Fueron sepultados los restos mortales del niño de cuatro años de edad, Brahian Frontado, la tarde de este domingo, en el cementerio municipal de Sabana Grande de Boyá.

En el sepelio se vivieron escenas de llanto y dolor por el fallecimiento del menor donde acudieron una gran cantidad de niños en solidaridad con este y la familia.

El infante falleció por ahogamiento mientras disfrutaba momentos de diversión en una piscina junto a sus familiares.

Tras darse cuenta que el niño se ahogaba, fue sacado del agua, le brindaron respiración boca a boca y cardiovascular y luego fue trasladado de inmediato al hospital Pedro Heredia Rojas, pero sin signos vitales.