SANTO DOMINGO.-“La Dama” de Joana García Montero poeta dominicana, ganadora del Premio Literario Internacional Montefiore 2023 en Italia, en la categoría “Premio Especial a la Crítica”, puso en circulación la nueva edición de sus poemarios bajo el título “La Dama” con la editorial dominicana Santuario, durante un evento realizado en Cuesta Libros de Santo Domingo. Esta nueva edición contiene sus dos primeras obras: “La Dama de Vermut” y “La Dama de Negroni”.
El libro fue presentado por la poeta y economista Amarilis Cueto, quien dio el discurso principal, contando con la participación de Isael Pérez, gerente general de Editorial Santuario y quien dio las palabras de bienvenida. Además, tuvo una participación especial la poeta Bileysi Reyes, quien leyó algunos poemas de “La Dama” y el evento contó con el prestigio de tener como maestra de ceremonia a la comunicadora Lisibell Cordero González, quien es asesora de proyectos en la Oficina Nacional de Propiedad Industrial y una de las conductoras del Programa Onapi TV. Al evento asistieron amigos, familiares y contó con la asistencia especial del distinguido ingeniero y escritor José Espinosa y algunos miembros de su club de lectura.
Presentamos el discurso central de la poeta Amarilis Cueto titulado:
“Los sabores del amor y el desamor en LA DAMA de Joana García Montero”
Presentar “La Dama” de Joana García Montero es como servir un cóctel con balance perfecto: cada poema es un sorbo maravilloso que despierta los sentidos entre metáforas de sabores, aromas y versos que embriagan con su profundidad. En este libro la autora mezcla, como la experta mixóloga que es, las notas de un amor agridulce como el negroni u otras veces amargas como el ajenjo del vermut y que se sirve en una cama de fuego. Los sabores del amor y el desamor se combinan y se saborean.
Al leer los poemas nos adentramos en un mundo mágico de cócteles formados por mezclas evocadoras que transportan al lector a un sin fin de sabores peculiares. Cuando menciona un coctel, detalla los ingredientes al pie de página, dándole un toque de elegancia a la composición que nos deja con sabores exquisitos en el paladar y la conciencia. Eso explica la presencia del negroni y el vermut en el título de las obras, que también aparecen en algunos poemas. Estos, por su carácter sofisticado, representan a todos los cocteles y bebidas mencionados en los poemarios de Joana García Montero. La antología es una mezcla de sentimiento poético y la magia de la mixología.
La dama es el mismo personaje en ambos poemarios. Es una mujer fuerte, romántica, amante, amada, dolida, destrozada y reconstruida mil veces. Ama su vida y su naturaleza de mujer embriagada y ansiosa de besos en un mundo de amores imposibles de conciliar con su realidad caribeña. Mezcla los poemas al igual que los cocteles. Pone sabores inimaginables en nuestro paladar y nos invita a través de ellos a entrar en su mundo de mixología donde cada beso, cada abrazo, cada dolor tiene un sabor sin igual.
La Dama es refinada y delicada; pero también es fuerte, seductora y capaz de hacer rugir las piedras a su paso. Su mundo se abre y se derrumba cada día que pasa alejada de su amor.
Esta antología de Joanna me recuerda las grandes poetas de amores imposibles iniciadas con Safo de Lesbos y continuada por tantas otras como Olga Orozco en sus poemas de amor y que yo comparo con el poema 1 de Joana “Cuando termine esta pandemia, volveré” donde expresa:
Me sabe a hiedra esta ausencia inmerecida/Cada segundo es un suspiro doloroso/Sin el verde de tus ojos refulgentes.
O tal vez con el poema 2: “Las alas de mis versos”, cito:
Desalmadas y feroces/Son las tardes de tu ausencia en primavera.
A veces Joana es tan evidente y en sus versos resaltan los dolores de lujuria y nostalgia cuando en el mismo poema reza:
Solo quiero sumergirme en tu sudor, /aunque encuentre en tus abrazos/de mis siete vidas moribundas el final.
En sus poemas abundan las figuras literarias como las metáforas, por ejemplo:
Y les crecen alas a mis versos/unas alas como las de los guerreros de los aires.
En el poema “El vodka de tus labios”, evoca cocteles como el White Russian y el Sea breeze, cuando los compara con los momentos vividos al lado de su hombre y el sabor de sus besos. Entonces nos adentramos a la mixología de Joana y traemos a la memoria nuestras propias experiencias, añadiendo sabores a los instantes.
Pero Joana en este poemario también es revolucionaria. Esto lo vemos en el poema “Madrugada del 5 de julio”, cuando afirma con voz fuerte:
Vuelve el ave de altos vuelos/a reinar sobre los cielos del caribe. /Es la indómita Quisqueya/con las alas extendidas/con destino hacia la excelsitud/y los anhelados ideales/de mi patria agonizante.
En este poema refleja la preocupación por el destino de su país luego de las elecciones del 2020. Su deseo de que su patria resurja, de que los ideales se concreten y de un nuevo orden social y político. No es una soñadora. Es una mujer rebelde.
En el prólogo nos cuenta que su poema preferido es “Sebastián” ya que en él se resume la esencia de los dos poemarios. Unos de mis versos favoritos de este poema son:
Aun te siento caminar/por el jardín de rosas blancas/y de mariposas negras/Sebastián
Joana no solo expresa amor en sus poemas, estos también son presos de la rabia contenida y que aflora en poemas como “Madrugadas de café”, producto del desvelo por la ausencia y la desolación.
Desde ahora te prohíbo que me ames/que me ates a tus sueños y proyectos. /Te prohíbo que me extrañes/y que pintes en tus alucinaciones/el encuentro imaginario de los dos/para consolar tus miedos y aprensiones.