En Vivo
Logo
Ir a noticiassin.com
Combustibles
Gasolina Premium
RD$: 240.30
Gasolina Regular
RD$: 227.20
Gasoil Premium
RD$: 195.60
Gasoil Regular
RD$: 186.50
GLP
RD$: 113.30
Gas Natural
RD$: 28.97
Divisas
Divisa
Compra
Venta
Dólar
48.90
49.40
Euro
58.00
65.00

¡Qué dirá el Santo padre!

¡Qué dirá el Santo padre!
Andrés L. Mateo

Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad. Corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, Corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad.

Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción.

Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción, Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad.

¡Maldita fatalidad histórica! ¡La fatalidad circular de nuestro destino! Ya estoy cansado, asqueado por el cinismo sin medida. Uno no sabe a qué atenerse. Las palabras nos engañan, los turpenes han prostituido hasta el concepto que ha pasado a ser una trampa de los sentidos, porque oculta más de lo que devela. Las palabras están perdiendo su capacidad de significar. Se escurren, rebotan, se tapan unas con otras, desdibujan lo real, cierran el espacio mágico de la imaginación, pierden sus dimensiones y empobrecen la vida. Más que para abrirnos al mundo del entendimiento, la palabra está siendo usada para deslumbrarnos y economizarnos el pensamiento propio. Mientras, el retintín de la realidad suena: Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. Corrupción, impunidad. Impunidad, corrupción. ¡Oh, Dios!
¡Qué dirá el Santo Padre, que vive en Roma!

Temas relacionados
Comenta con tú facebook

Comentarios

La corrupción y la impunidad solo se detienen si el país toma consciencias y castiga a los jueces corruptos que se venden

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *