Redacción Internacional.– Con la proximidad de las Fiestas, muchas personas deben decidir con quién compartir la Nochebuena y el Año Nuevo. Algunas intentan encontrar acuerdos para reunirse con la familia, mientras otras afrontan estas fechas sin compañía y experimentan una soledad no deseada que puede acentuar la tristeza e influir en el estado de ánimo.

¿Por qué la soledad suele percibirse con mayor intensidad en esta época?

Patricia O´Donnell, psiquiatra y psicoanalista, miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA) y de la Asociación Psicoanalítica Internacional (IPA), indicó a Infobae que el clima festivo genera la fantasía de que todo es alegría, reuniones, regalos y felicidad, tema presente incluso en películas navideñas.

Y subrayó: «Ambos cuentos expresan la posibilidad de cambio a través de ser mirado y aceptado tal cual es cada uno, de perdonar y ser perdonado.

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  • Nadie está condenado a permanecer en su dolor.

El espíritu navideño, más allá de lo religioso, reside en la unión, el amor, la generosidad y la gratitud, esta última antídoto para la envidia. Despierta una esperanza, nunca es demasiado tarde para cambiar y vivir una vida más plena y encontrar la vuelta para pasar lo mejor posible las fiestas con todos los afectos, recuerdos, etc., que contienen. 

Gabriela Martínez Castro (MN 18627), licenciada en Psicología y directora del Centro de Estudios Especializados en Trastornos de Ansiedad (CEETA), explicó a Infobae que la soledad suele percibirse con mayor peso en Navidad y Fin de Año por una combinación de factores emocionales, sociales y simbólicos. «No se trata de una sensibilidad exagerada, sino de una reacción humana bastante común», puntualizó.

Los factores que producen tristeza

Las expertas señalaron que hay varias razones que intensifican los sentimientos de soledad, desamparo y dolor en las Fiestas.

«Un factor que incide son los rituales que marcan ausencias«, señaló Martínez Castro. «La mesa, el brindis o el saludo de medianoche hacen más patente la falta de quienes ya no están por fallecimientos, separaciones, distancias o cambios en los vínculos. La ausencia se vuelve concreta y casi física», destacó.

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Fuente externa: Tristeza en Navidad

También influye el balance emocional. «El cierre del año, generalmente sin pedir permiso, invita a pensar en lo que no se logró, en lo que se perdió, en los vínculos que no prosperaron. Este balance, hecho en soledad, suele intensificar la sensación de falta. Durante el año hay rutinas, obligaciones y ruido. En las fiestas todo se detiene un poco y, en ese sentido, aparecen emociones que venían postergadas, como la soledad«, describió Martínez Castro.

Aclaró que la soledad no es solo ausencia de compañía. «Muchas personas se sienten solas incluso rodeadas de gente. Lo que pesa no es la falta de personas, sino la falta de conexión genuina y profunda, de sentirse elegido, visto o comprendido».

Para O´Donnell, la soledad es una experiencia subjetiva; cada individuo puede sentirla aun rodeado de familia, amigos y seres queridos.

Martínez Castro agregó que existe el mandato de estar bien. «Hay una presión implícita por mostrarse feliz, por agradecer, por la sola razón de que es Navidad o Fin de Año. Cuando esa emoción no surge, aparecen la vergüenza y la culpa, lo que agrava la soledad«.

Cómo afrontar la soledad en las Fiestas

Las expertas brindaron las siguientes recomendaciones para pasar estas fiestas.

No exigirse felicidad ni cumplir rituales ajenos. «Estar solo no siempre significa rodearse de gente, sino sentirse acompañado de una manera que no duela. Por ejemplo, bajar las exigencias. No tenemos por qué forzarnos a sentir gratitud o felicidad ni cumplir rituales que no nos representan. Permitirse sentir lo que uno siente ya es un alivio importante», sostuvo Martínez Castro.

Redefinir el ritual, no cancelarlo sino transformarlo. «Los rituales ayudan a dar sentido. Podemos crear uno propio, como una comida especial, encender una vela por lo que cerramos y otra por lo que deseamos, escribir una carta que no vamos a enviar o realizar una caminata nocturna consciente. No es huir de la fecha, es hacerla habitable«, dijo Martínez Castro.

Conectar, aunque sea en pequeño, también ayuda a sobrellevar la soledad en las Fiestas. «No se necesitan grandes reuniones. Un mensaje honesto a alguien, una videollamada breve, compartir algo simple como una receta, una canción o una foto. La conexión auténtica, aunque sea mínima, protege más que la cantidad», expresó la psicóloga.

Apelar al arte, la música, la lectura y la poesía. «La cultura cumple un papel clave como bálsamo para la supervivencia psíquica, fundamental para atravesar tiempos difíciles. ¿Qué cuadro o lectura elegiríamos para rescatarnos de la sensación de soledad o promover un momento creativo?», preguntó O´Donnell.

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Fuente externa: Pintar en casa

Cuidar el diálogo interno es fundamental para no dejarse vencer por la soledad. «Es frecuente pensar ´debería estar mejor, hay algo mal en mí´. Pero se puede transformar por ´estoy atravesando un momento, esto también pasará´. La autocompasión reduce la soledad interna, que es la más dura», recomendó Martínez Castro.

Realizar actividades con sentido, no por obligación, puede aportar bienestar y serenidad. «Ayudar, cuidar un ser vivo, cocinar para alguien, escribir, acompañar a una mascota… Todo esto brinda sentido y calma mucho más que la mera distracción», explicó Martínez Castro.

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Fuente externa: Cocinar en casa

Experimentar otras vivencias también puede ser sanador, según O´Donnell. «Algunos viajan solos, con amigos o familiares, buscando una experiencia personal profunda propia del clima de estas fechas, reforzar lazos elegidos o acercarse más a la familia cercana, lo que se traduzca también en un cambio interno«.

Por su parte, Martínez Castrodestacó finalmente: «Sentirse solo no define el valor de las personas ni anticipa el futuro. Muchas personas están igual que nosotros, pero en silencio«.