REDACCIÓN.- Los principales sectores de Santiago padecen escasez de agua potable que impide a los residentes mantener la higiene básica, indispensable para prevenir la propagación de la pandemia.

La población afectada se ve obligada a adquirir el líquido a camiones cisternas, con precios que se han elevado desde el comienzo de la emergencia.

Iniciamos justamente en la Ciudad Corazón, un recorrido por varias provincias a través de los informes de nuestros corresponsales.