RD cumple compromiso de lucha contra trata de personas
SANTO DOMINGO, República Dominicana.– La Cancillería de la República informa mediante nota de prensa que más allá del Informe Anual Sobre la Trata de Personas que acaba de hacer público el Departamento de Estado, de los Estados Unidos, desea hacer algunas puntualizaciones que considera pertinentes.
Primero, que República Dominicana asume su propio compromiso en la lucha contra la trata y el tráfico de personas.
Segundo, que la trata y el tráfico de personas no son problemas de otros países, sino problemas con una dimensión universal, problemas que afectan tanto a nuestro país como a los Estados Unidos de América.
Tercero, que reconocemos y valoramos la preocupación del gobierno de los Estados Unidos de América por un flagelo que victimiza entre 600,000 y 800,000 personas cada año en todo el mundo.
Cuarto, que le agradecemos su constante esfuerzo de recopilación de las estadísticas sobre el estado de situación de la trata de personas.
Y quinto, que consideramos inapropiado que Estados Unidos asuma el papel para el que se ha autodesignado de erigirse en una especie de árbitro de la situación, porque lo hace aparecer como colocándose por encima de las demás naciones.
Es igualmente inapropiado que en ese informe se hable de gobierno dominicano sin tomar en cuenta la clara separación de poderes, dado que por momentos hace señalamientos en los que parece referirse a responsabilidades de instituciones de la rama Ejecutiva del gobierno, pero que corresponden al ámbito del Poder Judicial.
La República Dominicana ha estado mirando hacia adentro para identificar sus debilidades en materia legal, de procedimientos o de preparación institucional para lidiar con eficacia con este problema. Y está dando pasos concretos en esa dirección, como lo reconoce el mismo informe a que hacemos referencia, al colocar al país en el que caracteriza como “Nivel 2- Lista de Observación”, un nivel que significa mostrar un “serio compromiso”.
Las pruebas están claramente expuestas en el informe del Departamento de Estado, donde queda establecido que la República Dominicana fue el único país que, con sus avances en la materia, mereció ser elevado del último nivel al nivel intermedio, y obtuvo la más alta calificación por proteger más víctimas y por hacer esfuerzos que significativos para cumplir con los estándares mínimos, especialmente sobre protección e identificación de las víctimas, que figuran en la ley norteamericana Sobre Protección de las Víctimas de la Trata de Personas.
Apreciamos que el informe valora positivamente el incremento en la protección de víctimas en comparación con el año anterior, identificando 88 posibles víctimas, y resalta la disponibibilidad de líneas telefónicas especiales de asistencia a posibles víctimas de trata y de tráfico, con operadores entrenados en la materia.
También, reconoce mejorías en la prevención y la aprobación del Plan Nacional de Acción Contra la Trata de Personas y el Tráfico Ilícitos de Migrantes 2010-2014, elaborado por la Comisión Interinstitucional para el Combate de la Trata de Personas y el Tráfico Ilícito de Migrantes (CITIM), que está integrada por 15 instituciones oficiales y ONGs dominicanas e internacionales.
A esa comisión remitiremos el informe para que evalúe las observaciones que contiene.
En su oportunidad, le hicimos saber a las autoridades norteamericanas las campañas de prevención, los cursos de capacitación y los talleres implementados por el CITIM a nivel nacional, que involucraron alrededor de cinco mil estudiantes de nivel secundario, miembros de la sociedad civil y representantes del Poder Judicial.
Se destacaron los casos que se encuentran en espera de sentencia por parte de los tribunales dominicanos, entre ellos el de un ciudadano norteamericano acusado de operar una red de prostitución infantil en Puerto Plata, el caso de 10 norteamericanos arrestados por intentar traficar 33 niños haitianos hacia nuestro país, el rescate de 16 dominicanas víctimas de tráfico en Trinidad y Tobago, entre otras investigaciones abiertas en fase intermedia o juicio preliminar.
Hemos identificado que nuestro país es fuente, lugar de tránsito y de destino del tráfico y la trata de personas, y no es un secreto que esa es exactamente la misma situación que prevalece en los Estados Unidos de América.
La magnitud del problema queda en evidencia con este dato: Cada año son traficados hacia Estados Unidos 50,000 mujeres y niños provenientes de 49 países.
¿Qué revela esto? Revela que el de la trata y tráfico de personas es un flagelo que nos afecta a todos, y frente al cual ninguna nación tiene una fórmula – ni legal, ni procedimental, ni institucional – que lo haya erradicado.
Quienes han estudiado el problema con profundidad saben que como el narcotráfico, la trata y el tráfico de personas son actividades criminales bajo el control de poderosas redes del crimen organizado transnacional que operan en gran escala y con cuantiosos recursos.
Siendo así, nuestra convicción es que este tipo de actividad criminal lo que demanda es una más activa cooperación entre las naciones. La cooperación internacional, como se ha estado demostrando en otros campos, será siempre mucho más efectiva y productiva que una mal concebida certificación de un país sobre los otros.