Santo Domingo.- Las revelaciones de que una empresa de “lobismo” contratada por Donald Guerrero trata de desacreditar en Estados Unidos la investigación de la Operación Calamar y atacar la lucha anticorrupción de la presente administración, encontró reacciones este miércoles de especialistas y  la sociedad civil.

Para miembros de Participación Ciudadana, con la contratación de la empresa estadounidense DCI Group, el exministro de Hacienda Donald Guerrero demuestra que se siente acorralado ante las acusaciones que ha realizado en su contra el Ministerio Público, en el caso Calamar.

Leydi Blanco indicó que esto además deja en evidencia cómo algunos de los implicados en casos de corrupción administrativa  representan un peligro por su poder económico para entorpecer  las investigaciones.

Mientras que el presidente del Colegio de Abogados, Miguel Surún Hernández, consideró que dicha contratación representa una amenaza a la soberanía nacional y al sistema de justicia.

Entre los documentos de la publicitaria, Noticias SIN, tuvo acceso a una comunicación suscrita por el ex congresista de los Estados Unidos, Connie Mack, dirigida al encargado de la embajada americana en Santo Domingo, Isiah Parnell.

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En la que acusa al gobierno del Presidente Luis Abinader de haber  utilizado el poder judicial para castigar a opositores políticos y recompensar a los aliados.

Sin embargo, en un comunicado la defensa técnica del exministro de Hacienda, Donald Guerrero, admitió que él y su familia contrataron a la firma DCI Group, en calidad de consultoría.

Negando que los servicios contratados incluyan desacreditar a las autoridades dominicanas.

Los abogados del exfuncionario explicaron, además que la contratación se hizo porque Guerrero es un residente norteamericano con una “larga trayectoria empresarial” en territorio estadounidense.