SAMANÁ, República Dominicana.- Después de la tormenta llega la calma a Samaná, donde tras más de 24 horas con el cielo nublado, volvieron a ver el sol, además recibieron la visita de las autoridades gubernamentales quienes realizarían una evaluación de los daños.
Tan pronto pusieron un pie en esta provincia, el Ministro de Defensa, los directores de la Policía Nacional, del Plan Social de la Presidencia y de los comedores económicos, acudieron a uno los albergues, ubicado en la localidad de Los Cacaos.
Pero durante su permanencia de alrededor de una hora, no visitaron ninguna de las cuatro comunidades donde se derrumbaron un total de 23 casas, ni escucharon la clamor de los afectados con el paso de Irma.
La falta de comida, agua y colchones era la principal queja de los refugiados, que este viernes de un total de 1040, que quedaban, 870 regresaron a sus viviendas.
Mientras que en la ciudad varios se reintegraron a la cotidianidad, regresaron a sus trabajos, abrieron los establecimientos comerciales y realizaron labores de limpieza de los escombros dejados por despiadado huracán.