Dolor en el manguito rotador: tratamientos recomendados y cuándo optar por cirugía
Si el dolor persiste, la fisioterapia es clave para fortalecer el hombro, y en casos complejos, la cirugía puede ser necesaria, mejorando el dolor en un 80% de pacientes.
Redacción Internacional.- El dolor en el hombro es una molestia frecuente que puede afectar actividades cotidianas tan simples como vestirse, dormir o levantar objetos livianos. En muchos casos, esta condición tiene su origen en el manguito rotador, un conjunto de músculos y tendones clave para la movilidad y estabilidad de la articulación.
Especialistas señalan que esta afección, una de las principales causas de consulta por problemas musculoesqueléticos, no solo está asociada al envejecimiento o al desgaste físico, sino que también puede aparecer sin un desencadenante evidente. De acuerdo con un informe publicado por el diario The Times, una proporción significativa de la población experimenta este tipo de dolor a lo largo de su vida.
El profesor Andrew Carr, de la Universidad de Oxford, explicó que hasta un 25 % de las personas mayores de 65 años presenta roturas completas del manguito rotador, aunque muchas de estas lesiones pueden no generar síntomas.
Tratamientos iniciales y recuperación progresiva
En las primeras etapas, el tratamiento suele centrarse en reducir la inflamación y evitar movimientos que agraven el dolor. El especialista Ross Armstrong, del Royal Orthopaedic Hospital de Birmingham, recomienda limitar acciones como levantar el brazo por encima del hombro, así como aplicar hielo y utilizar analgésicos o antiinflamatorios.
Estas medidas conservadoras suelen ser efectivas, con mejorías que pueden observarse entre las 4 y 8 semanas.
La importancia de la fisioterapia
Cuando el dolor persiste, la fisioterapia se convierte en una herramienta fundamental. Ejercicios progresivos para fortalecer el hombro y mejorar la postura ayudan a recuperar la funcionalidad y prevenir recaídas.
El profesor Tim Cook, de la Universidad de Leeds, destacó que este tipo de dolor puede afectar a cualquier persona y, en ocasiones, sin causa aparente. Añadió que las molestias suelen intensificarse al levantar el brazo, vestirse o dormir sobre el lado afectado.
Cirugía: una opción en casos específicos
Si los tratamientos conservadores no ofrecen resultados, se pueden considerar otras alternativas, como infiltraciones con corticoides para aliviar la inflamación. En casos más complejos, la cirugía puede ser necesaria.
Según Carr, la reparación quirúrgica de los tendones puede mejorar el dolor en aproximadamente el 80 % de los pacientes, aunque el éxito depende de factores como la edad, el estado del tejido y la gravedad de la lesión.
En términos generales, el pronóstico es favorable. La mayoría de las personas experimenta una mejoría significativa en un período de entre 3 y 6 meses, aunque los especialistas advierten que la recuperación puede ser lenta y requiere seguimiento médico.
Además, mantener hábitos saludables, como realizar actividad física moderada y controlar el peso, puede contribuir a una mejor evolución de esta afección.