Bruselas. – Científicos de la Universidad Libre de Bruselas (VUB) realizaron un nuevo descubrimiento sobre el cáncer de páncreas que abre posibles vías para una detección temprana y un mejor tratamiento, según anunció la institución educativa en una nota de prensa difundida este martes.
Hallazgo en páncreas sano
Tras cartografiar un páncreas humano sano mediante nuevas tecnologías avanzadas, los investigadores localizaron células poco comunes muy similares a las tumorales, cuando hasta ahora pensaban que el tejido de los conductos de drenaje pancreáticos —donde se originan la mayoría de tumores— era una estructura simple compuesta por un solo tipo de célula.
- Concretamente, los científicos descubrieron que los grandes conductos de drenaje tienen una estructura en capas y que, dentro de ellas, existe un grupo celular con propiedades que hasta entonces solo se habían atribuido a células cancerosas agresivas.
Diferencias entre tumores
Al comparar el hallazgo obtenido en páncreas sanos con tejidos afectados por un tumor, los científicos observaron diferencias importantes entre los distintos tipos de cáncer.
En la variante más común (PDAC), la organización original de las células parecía haber desaparecido por completo, mientras que en el carcinoma adenoescamoso (ASCP), menos frecuente pero más agresivo, los tipos celulares y su estructura se conservaban casi a la perfección.
Dado que ambos tipos de pacientes reciben actualmente el mismo tratamiento, los científicos de la Universidad belga abogan por una terapia distinta para tratar cada caso.
Impacto en detección y tratamiento
Ahora que sabemos que estas células están presentes de forma natural, podemos empezar a investigar si desempeñan un papel en el desarrollo tumoral. Esto podría ofrecer oportunidades para la detección precoz”, explicó Ilse Roman, científica jefa de la investigación, a la agencia de noticias Belga.
Este nuevo descubrimiento, publicado en la revista sobre gastroenterología y hepatología Gut, supone un nuevo paso para avanzar en uno de los tipos de cáncer más agresivos y difíciles de tratar, precisamente porque la base biológica de los tumores pancreáticos sigue siendo bastante desconocida.
