Melilla. – “¿Usted sabe que la epidural es un producto militar?”. La pregunta, que Margarita Robles ha repetido varias veces desde que es ministra de Defensa, evidencia el olvido social hacia su inventor, Fidel Pagés (Huesca, 1886-1923), pese a ser “el médico que más ha hecho por el dolor en la humanidad”.

Así lo defiende en una entrevista con EFE el comandante médico retirado Ignacio Velázquez, presidente de la Fundación Andaluza del Dolor y responsable de la Unidad del Dolor del Hospital Virgen de las Nieves de Granada, convencido de que Pagés “es el médico peor tratado en la historiografía médica del mundo”.

Fidel Pagés ideó la epidural en Melilla

Velázquez lo dice con conocimiento de causa tras casi 40 años estudiando la figura de Fidel Pagés, que descubrió cuando fue destinado en los años 80 a Melilla, lugar donde este médico militar ideó la que él denominó ‘anestesia metamérica’ en 1921, buscando una menor mortalidad anestésica, que en aquellos tiempos era del 50 %.

Pero, aunque ha cambiado de nombre y ahora todos la llaman epidural, la técnica sigue siendo exactamente la misma que Pagés plasmó en un artículo tras cosechar 43 casos exitosos, algo que hace más de un siglo era “verdaderamente llamativo”, y que el médico militar consideró como “un buen inicio” para seguir experimentando en este campo.

No fue posible porque Fidel Pagés murió solo dos años después en un accidente de tráfico, con apenas 37 años, cortando de raíz una prometedora carrera que ya entonces despuntaba, pues este contemporáneo de ilustres como Ramón y Cajal y Gómez Ulla era también médico de la familia real, de beneficencia y de la Plaza de Toros de las Ventas.

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Muerte prematura y olvido internacional

A su muerte, noticia nacional que lloró todo el mundo por el trato humano del doctor Pagés, le siguió el olvido en el que cayó su labor porque su artículo no había sido traducido, lo que frenó su divulgación internacional, sumado al aislacionismo político español que vino posteriormente durante medio siglo, que tampoco facilitó las cosas.

Suma de injusticias

Así es cómo la revolución de la anestesia epidural se quedó en el dique seco hasta que un cirujano de Módena, Achille Mario Dogliotti, publicó diez años después su propio artículo con el título ‘anestesia peridural segmentaria’, popularizando a nivel mundial esta técnica, hasta el punto de que adquirió su nombre, el “método de Dogliotti”.

Que nadie le rebatiera que la epidural la había inventado Fidel Pagés una década antes, ni siquiera cuando el médico italiano habló de su experiencia en el IX Congreso de Cirugía Internacional, celebrado en Madrid en 1932, es para Ignacio Velázquez una de las grandes injusticias cometidas hacia Fidel Pagés, aunque no la única.

Su artículo tardó 34 años en reproducirse en una revista española, pese a ser pionero e inventar una técnica que dura ya más de un siglo, siendo actualmente la única técnica anestésica que se aplica tal y como fue concebida, por la claridad y el detalle con el que Pagés la plasmó en su artículo.

Reconocimiento escaso en España

A ello se une la falta de reconocimiento actual en España, donde apenas le han dedicado un sello de Correos en 2024 y sendas calles en Madrid; en Huesca, su ciudad natal, y en Melilla, donde ejerció como médico militar en sus tres grandes conflictos bélicos (1909, 1912 y el Desastre de Annual de 1921), además de en la Primera Guerra Mundial.

Si Pagés fuera americano, hoy tendríamos una serie en Netflix dedicada a su vida, monumentos por todos los sitios y, al menos, de tres a cuatro hospitales con su nombre”, asegura Velázquez, que ha liderado sin éxito varios intentos en la búsqueda de que se reconozca el mérito de este médico, que buscó una técnica para aliviar el dolor tras ser testigo de tanto sufrimiento en el campo de batalla.

Una técnica vigente en quirófano

Cree que Fidel Pagés se lo merece por ser “el médico que más ha hecho por el dolor en la humanidad” y el artífice de una técnica más sencilla y segura a la que hoy se recurre en quirófano casi tanto como a la anestesia general para intervenciones como partos, analgesias postoperatorias o prótesis de rodilla y cadera, incluso en pacientes de mucha edad.

Velázquez no piensa tirar la toalla en su objetivo y, de momento, sigue dando a conocer la historia de Fidel Pagés con conferencias como la que ha ofrecido esta semana en Melilla, durante la inauguración de una exposición dedicada al padre de la anestesia epidural como una de las actividades centrales del Día de las Fuerzas Armadas.