La maternidad es un período bien documentado de vulnerabilidad emocional y psicológica para las madres, pero poco estudiado en los padres. Hoy, dos estudios advierten de que las bajas remuneradas son un factor crítico para proteger la salud mental de los hombres tras el nacimiento de un bebé.

Los resultados de la investigación subrayan que la baja por paternidad no es solo un beneficio laboral, sino un problema de salud pública que puede tener un profundo impacto en las familias y los niños.

Disfrutar de una baja paternidad remunerada reduce el riesgo de depresión y ansiedad

Brecha económica e impacto psicológico

Por otro lado, un segundo estudio publicado en la misma revista y realizado por investigadores del Instituto Karolinska, en Suecia, concluye que una baja por paternidad equilibrada —ni muy corta ni excesivamente larga— favorece el bienestar psicológico de los padres.

Para realizar el primer estudio, el equipo utilizó datos de 4.290 padres primerizos incluidos en la Encuesta de Paternidad de Ohio. Los datos mostraron que el 6,6 % tenía depresión y el 11 % padecía ansiedad.

El 15 % de los padres no disfrutó de ningún permiso, el 54 % tuvo una baja remunerada, el 22 % una licencia no remunerada y el 9 % una combinación de licencia remunerada y no remunerada.

Resultados de investigaciones

«Al analizar los resultados, los investigadores descubrieron que la baja sin sueldo está relacionada con un aumento de la ansiedad».

Los padres que tomaron una baja sin remuneración tenían un 58 % más de probabilidades de presentar síntomas de ansiedad en comparación con aquellos que tuvieron una licencia remunerada.

Además, no tomarse un permiso de ausencia se asoció fuertemente a un mayor riesgo para la salud mental. Los padres que manifestaron querer tomarse un permiso pero no lo hicieron tenían más probabilidades de experimentar síntomas tanto de depresión como de ansiedad.

Entre los padres que experimentan problemas de salud mental, el 75 % adujo motivos financieros para no solicitar la baja parental.

De ellos, el 75 % presentaba síntomas depresivos y el 71 % síntomas de ansiedad.

«Nuestros resultados demuestran que la licencia remunerada puede ayudar a los nuevos padres en su transición a la paternidad, brindándoles tiempo y recursos para empezar con buen pie», subraya Craig Garfield, autor principal del estudio y pediatra en el Hospital Lurie.

La magnitud del problema en Estados Unidos se refleja en una investigación previa de Garfield, publicada en 2025, que reveló que el 64 % de los padres se toman menos de dos semanas de licencia tras el nacimiento de su hijo.

Por su parte, la investigación del Instituto Karolinska (Suecia) analizó el efecto de la duración de las bajas sobre la salud mental.

En Suecia, cada progenitor dispone de 90 días de permiso parental intransferibles (unas 13 semanas).

El estudio analizó a 746 padres durante 18 meses (desde que el bebé tenía 9 meses hasta los 27 meses).

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