Redacción Internacional.- La pérdida de audición podría tener consecuencias que van más allá de las dificultades para escuchar conversaciones o aumentar el volumen del televisor. Investigaciones citadas por la Cleveland Clinic señalan que las personas con problemas auditivos presentan un mayor riesgo de desarrollar deterioro cognitivo y demencia, una asociación que especialistas consideran cada vez más relevante dentro de la salud cerebral.
Según explicó el neuropsiquiatra Dylan Wint, aunque la pérdida auditiva no puede considerarse una causa directa de demencia, sí existe una relación consistente observada en múltiples estudios.
Riesgo de demencia según el grado auditivo
El especialista indicó que una pérdida auditiva leve puede asociarse con casi el doble de riesgo de desarrollar demencia; en casos moderados, el riesgo puede triplicarse, mientras que en pérdidas severas la probabilidad aumenta hasta cinco veces.
Especialistas sostienen que una de las posibles explicaciones radica en la reducción de estímulos que recibe el cerebro. Cuando la capacidad auditiva disminuye, la corteza auditiva —responsable de procesar los sonidos— recibe menos información y podría experimentar atrofia con el tiempo.
Asimismo, el cerebro tendría que invertir más esfuerzo en comprender conversaciones, reduciendo recursos destinados a la memoria y otros procesos cognitivos.
Aislamiento social y sobrecarga cerebral
Otro elemento identificado es el aislamiento social. Muchas personas con pérdida auditiva reducen su participación en reuniones o conversaciones debido a la dificultad para seguirlas, situación que podría favorecer el deterioro cognitivo. Estudios citados por especialistas indican que el aislamiento social puede incrementar cerca de un 50 % el riesgo de desarrollar demencia.
Sin embargo, expertos destacan que existen medidas preventivas que podrían ayudar a proteger tanto la audición como la salud cerebral. Entre ellas figuran evitar la exposición prolongada a ruidos intensos, consultar a un especialista ante las primeras señales de pérdida auditiva y utilizar audífonos cuando sean recomendados.
Un ensayo conocido como ACHIEVE observó durante tres años que las personas que utilizaron audífonos redujeron aproximadamente a la mitad su riesgo de deterioro cognitivo frente a quienes no los usaron.