Redacción Internacional.- El mango es una de las frutas tropicales más populares por su sabor dulce y su versatilidad en batidos, ensaladas y postres. Pero, además de ser un alimento refrescante, aporta fibra, vitaminas y minerales que pueden beneficiar la digestión, el corazón, la piel y la salud visual.

De acuerdo con especialistas de Cleveland Clinic, el mango puede formar parte de una alimentación equilibrada gracias a su contenido de vitaminas A, C y E, además de potasio y fibra.

Sin embargo, también advierten que algunas personas, como quienes padecen enfermedad renal o síndrome del intestino irritable, deberían moderar su consumo o consultar con un profesional de la salud.

Un alimento rico en fibra y vitaminas

Una taza de mango troceado aporta aproximadamente 99 calorías, 2,6 gramos de fibra, 1,4 gramos de proteína, 0,6 gramos de grasa y 22,5 gramos de azúcares naturales.

Fuente externa. Mangos maduros en un árbol. Esta fruta aporta fibra, vitaminas y antioxidantes, aunque algunas personas deben moderar su consumo.

También contiene vitaminas A, B6, C, E y K, además de cobre, folato, magnesio y potasio, nutrientes que contribuyen al funcionamiento normal del organismo.

Según la dietista registrada Carly Sedlacek, la fibra del mango favorece una digestión más lenta, lo que ayuda a prolongar la sensación de saciedad y puede evitar los picos de hambre poco tiempo después de comer.

Los principales beneficios del mango

1. Favorece la salud intestinal

La fibra presente en el mango ayuda a suavizar las heces y facilita el tránsito intestinal, lo que puede contribuir a prevenir el estreñimiento y la hinchazón.

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Además, actúa como alimento para las bacterias beneficiosas del intestino, favoreciendo el equilibrio del microbioma intestinal.

2. Ayuda a controlar el apetito

Gracias a su contenido de fibra y su bajo aporte calórico, el mango puede aumentar la sensación de saciedad y ayudar a controlar el hambre entre comidas.

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Algunos estudios citados por Cleveland Clinic sugieren que esta fruta puede contribuir al control del peso cuando forma parte de una dieta saludable.

3. Contribuye a la salud del corazón

El potasio ayuda a mantener una presión arterial saludable, mientras que la fibra soluble puede colaborar en la reducción del colesterol LDL, conocido como colesterol «malo», asociado con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares.

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Aunque el mango no contiene tanta fibra soluble como los cereales integrales, sigue siendo una fuente útil de este nutriente.

4. Beneficia la piel y el cabello

Las vitaminas A, C y E actúan como antioxidantes que ayudan a proteger la piel frente al daño causado por factores ambientales.

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La vitamina A favorece el crecimiento de la piel y el cabello, la vitamina C participa en la producción de colágeno y la vitamina E contribuye a mantener la hidratación y elasticidad de la piel.

Los especialistas destacan que estas vitaminas se aprovechan mejor cuando provienen de alimentos que mediante suplementos.

5. Protege la salud visual

El mango contiene luteína, zeaxantina y betacaroteno, compuestos relacionados con el mantenimiento de una buena visión.

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Estos antioxidantes ayudan a filtrar parte de la luz azul, mientras que el organismo convierte el betacaroteno en vitamina A, un nutriente esencial para el funcionamiento adecuado de la retina.

¿Puede ayudar a prevenir el cáncer?

El mango contiene polifenoles, entre ellos la mangiferina, un compuesto con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias que ha despertado el interés de la comunidad científica.

Fuente externa. Lazos de colores asociados a campañas de prevención y concienciación del cáncer.

Algunas investigaciones sugieren que estos compuestos podrían contribuir a proteger las células frente a daños asociados con distintos tipos de cáncer.

Sin embargo, Cleveland Clinic aclara que ningún alimento, por sí solo, puede prevenir esta enfermedad y que los beneficios del mango deben entenderse como parte de una alimentación rica en frutas, verduras y otros alimentos de origen vegetal.

¿Quiénes deberían moderar su consumo?

Aunque se trata de una fruta saludable para la mayoría de las personas, existen casos en los que conviene consumirla con precaución.

Las personas con síndrome del intestino irritable pueden experimentar molestias digestivas debido a su contenido de fructosa, mientras que quienes padecen enfermedad renal crónica o toman medicamentos relacionados con la presión arterial podrían necesitar controlar la ingesta de potasio.

Además, algunas personas presentan alergia al mango o a su cáscara, que contiene urushiol, una sustancia capaz de provocar irritación o erupciones cutáneas similares a las causadas por la hiedra venenosa.

Los especialistas recomiendan que quienes experimenten picazón, inflamación, dificultad para respirar o cualquier reacción alérgica tras consumir o manipular la fruta consulten de inmediato con un profesional de la salud.

En términos generales, Cleveland Clinic señala que el mango puede incorporarse con frecuencia a una dieta variada y equilibrada gracias a su aporte de fibra, vitaminas y antioxidantes, siempre que se consuma con moderación y teniendo en cuenta las condiciones de salud de cada persona.

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