Londres.- Algunos hábitos que suelen adoptarse durante la mediana edad pueden incrementar el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, advirtió el cardiólogo británico Oliver Guttmann, quien llamó a prestar mayor atención a la salud del corazón entre los 40 y los 65 años.

El especialista explicó que, en esta etapa de la vida, muchas personas priorizan el trabajo, la familia y otras responsabilidades, relegando el cuidado de su salud hasta que aparece algún problema.

Hábitos de la mediana edad y riesgo cardiovascular

Entre las conductas que más preocupan al médico figura la costumbre de cenar poco antes de acostarse, ya que esto dificulta la digestión, afecta la calidad del sueño y favorece el aumento de peso, un factor asociado con las enfermedades cardíacas.

Guttmann también alertó sobre el consumo de productos etiquetados como «sin grasa», debido a que muchos contienen mayores cantidades de azúcar o sodio para compensar el sabor. De igual forma, recomendó moderar la ingesta de alimentos ultraprocesados, que suelen aportar altos niveles de sal y pueden contribuir al desarrollo de hipertensión arterial.

Sueño, sedentarismo y salud del corazón

Otro aspecto clave es mantener un horario regular de descanso. Según el cardiólogo, las alteraciones en los patrones de sueño pueden afectar el ritmo natural del corazón y la regulación de la presión arterial.

Asimismo, advirtió sobre los efectos de permanecer sentado durante largos períodos. Explicó que el sedentarismo prolongado perjudica la circulación sanguínea y el funcionamiento de los vasos sanguíneos, incluso en personas que realizan actividad física de manera ocasional.

El especialista sostuvo que adoptar cambios sencillos en la rutina diaria, como mejorar la alimentación, respetar los horarios de sueño y reducir el tiempo de inactividad, puede contribuir significativamente a proteger la salud cardiovascular a largo plazo.

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