Redacción Internacional.- El enrojecimiento de los ojos suele relacionarse con el cansancio o la falta de sueño, pero también puede ser una señal de alergias, infecciones, sequedad ocular o enfermedades que requieren atención médica, según especialistas de Cleveland Clinic.

Las oftalmólogas Nicole Bajic y Catherine Hwang explicaron que, aunque en muchos casos se trata de una molestia leve y pasajera, si el enrojecimiento persiste o aparece junto con dolor, secreciones o alteraciones en la visión, es importante acudir a un oftalmólogo para determinar su causa.

Las causas más comunes

Entre las causas más frecuentes se encuentran las alergias estacionales, provocadas por el polen, el moho o la caspa de mascotas. Estos alérgenos desencadenan la liberación de histamina, una sustancia que produce inflamación e irritación en los ojos.

La irritación por humo, polvo, arena o cuerpos extraños también puede provocar ojos rojos de manera temporal. En estos casos, el malestar suele desaparecer una vez eliminado el agente irritante.

Fuente externa. El enrojecimiento de los ojos puede deberse a cansancio, alergias, infecciones o sequedad ocular.

Otra causa habitual es la sequedad ocular. La disminución en la producción de lágrimas puede generar ardor, picazón, sensación de arenilla y enrojecimiento. El uso prolongado de pantallas, algunos medicamentos, las condiciones climáticas y el envejecimiento son algunos de los factores asociados.

Los especialistas también mencionan los vasos sanguíneos rotos, que producen una mancha roja intensa sobre el ojo sin afectar la visión en la mayoría de los casos. Este tipo de lesión puede aparecer tras toser, estornudar, levantar peso, recibir un golpe o frotarse los ojos con fuerza.

Infecciones y enfermedades que requieren atención

La conjuntivitis es otra de las causas más frecuentes del enrojecimiento ocular. Puede ser provocada por virus, bacterias o sustancias irritantes y suele acompañarse de picazón, ardor, secreciones, inflamación y formación de costras. Algunos tipos son altamente contagiosos.

Las infecciones oculares causadas por bacterias, virus, hongos o parásitos también pueden producir ojos rojos, además de dolor, sensibilidad a la luz, secreciones y visión borrosa. Los especialistas advierten que estas afecciones deben tratarse rápidamente para evitar complicaciones.

Los orzuelos internos, que corresponden a una inflamación de las glándulas del párpado, también pueden causar dolor, irritación y enrojecimiento, mientras que una úlcera corneal constituye una urgencia médica por el riesgo de provocar daños permanentes en la visión.

Fuente externa. El enrojecimiento ocular puede estar relacionado con alergias, infecciones, sequedad u otras condiciones que requieren evaluación médica.

La blefaritis, una inflamación de los párpados, suele manifestarse con costras en las pestañas, ojos secos, picazón y enrojecimiento persistente. Por su parte, la iritis, que afecta al iris, puede provocar dolor, visión borrosa, sensibilidad a la luz y, si no recibe tratamiento, incluso pérdida de la visión.

Cuándo consultar a un especialista

El tratamiento depende del origen del problema. Cleveland Clinic recomienda utilizar lágrimas artificiales, medicamentos para las alergias cuando corresponda, aplicar compresas tibias y evitar la exposición a sustancias irritantes.

Asimismo, desaconseja el uso frecuente de gotas diseñadas únicamente para eliminar el enrojecimiento, ya que su uso continuo puede empeorar el problema.

Las especialistas recomiendan acudir a un oftalmólogo si el enrojecimiento dura más de uno o dos días o si se presenta junto con dolor, secreciones, sensibilidad a la luz o cambios en la visión, ya que estos síntomas pueden indicar una enfermedad que requiere tratamiento inmediato.

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