Redacción Internacional.- La gelatina suele promocionarse como un alimento beneficioso para la salud intestinal, pero la evidencia científica disponible aún no confirma que fortalezca el revestimiento del intestino o mejore la digestión en las personas, según explicó la dietista Morgan Pearson a Verywell Health.
Aunque este alimento contiene aminoácidos como la glicina y la prolina, que podrían contribuir al mantenimiento de la barrera intestinal, los estudios realizados hasta ahora son insuficientes para considerarlo un tratamiento o una estrategia comprobada para mejorar la salud digestiva.
Una teoría con base biológica
La gelatina es una proteína derivada del colágeno presente en tejidos animales como la piel, los huesos y el cartílago. Su contenido de aminoácidos ha llevado a investigadores a estudiar si puede ayudar a mantener la estructura del revestimiento intestinal.
Algunas investigaciones en laboratorio y en animales sugieren que estos compuestos podrían favorecer las uniones entre las células intestinales y contribuir al funcionamiento de la barrera que protege el intestino. Sin embargo, estos resultados no han sido confirmados de forma consistente en estudios realizados con personas.
La evidencia sigue siendo limitada
Morgan Pearson señaló que gran parte de la investigación disponible proviene de estudios preclínicos, por lo que no puede afirmarse que consumir gelatina produzca beneficios digestivos significativos en humanos.
Por ello, los especialistas consideran que, en el mejor de los casos, la gelatina puede formar parte de una alimentación equilibrada, pero no sustituye otras medidas respaldadas por la evidencia para cuidar la salud intestinal.
No toda la gelatina es igual
La dietista también aclaró que existe una diferencia entre la gelatina de consumo habitual y el tanato de gelatina, un compuesto utilizado en algunos tratamientos médicos.
Este último puede formar una capa protectora sobre el revestimiento intestinal y ayudar a aliviar síntomas como la diarrea, pero esos efectos no pueden atribuirse a la gelatina presente en postres o suplementos alimenticios.
Los hábitos que sí marcan la diferencia
Los expertos recomiendan priorizar una dieta rica en fibra, consumir una amplia variedad de alimentos de origen vegetal y asegurar una ingesta adecuada de proteínas para favorecer la salud intestinal.
Además, mantener un buen descanso, controlar el estrés y consumir alimentos fermentados como yogur, kéfir o kimchi puede contribuir al equilibrio de la microbiota intestinal. En conjunto, estos hábitos cuentan con un respaldo científico mucho mayor que el consumo de un solo alimento como la gelatina.
