Redacción Internacional.- Aunque el cuerpo solo necesita pequeñas cantidades, el selenio es un mineral esencial para el buen funcionamiento del organismo. Este nutriente participa en la protección de las células frente al daño oxidativo, fortalece el sistema inmunológico y contribuye al correcto funcionamiento de la glándula tiroides.
Diversas investigaciones respaldan sus beneficios para la salud. Un artículo publicado en la revista SportLife destaca que el selenio favorece el rendimiento físico y ayuda a prevenir enfermedades crónicas cuando forma parte de una alimentación equilibrada.
Además, un estudio difundido en Frontiers in Nutrition encontró una relación entre niveles adecuados de este mineral y un menor riesgo de mortalidad, especialmente por causas cardiovasculares.
Un aliado contra el estrés oxidativo
El selenio desempeña un papel clave en la producción de la enzima glutatión peroxidasa, encargada de neutralizar los radicales libres que dañan las células. Gracias a esta función, contribuye a reducir el impacto del estrés oxidativo, un proceso relacionado con el envejecimiento y enfermedades como la diabetes y algunos tipos de cáncer.
Refuerza el sistema inmunológico
Los especialistas explican que una ingesta adecuada de selenio favorece la producción de glóbulos blancos, fundamentales para combatir infecciones. También ayuda al organismo a recuperarse tras esfuerzos físicos intensos y participa en la conversión de la hormona tiroidea T4 en T3, un proceso esencial para mantener el metabolismo.
Estudio vincula el selenio con menor mortalidad
Una investigación realizada con 1,454 adultos que presentaban signos de fragilidad o prefrailidad reveló que quienes tenían mayores niveles de selenio en sangre registraban un riesgo significativamente menor de fallecer por cualquier causa y, en particular, por enfermedades cardiovasculares.
Los investigadores aclararon que, aunque la asociación es consistente, todavía se estudian los mecanismos biológicos que explicarían este efecto protector.
Alimentos ricos en selenio
Los expertos recomiendan obtener este mineral a través de la alimentación en lugar de recurrir a suplementos. Entre las principales fuentes destacan:
- Nueces de Brasil.
- Atún.
- Huevos.
- Semillas de girasol.
- Avena.
- Ostras y camarones.
- Carnes magras.
Los especialistas aconsejan combinar alimentos de origen animal y vegetal para garantizar una ingesta adecuada. En el caso del atún, recomiendan limitar su consumo durante el embarazo y la lactancia debido a su contenido de mercurio.
El exceso también representa un riesgo
Aunque el selenio es indispensable, consumirlo en exceso puede ser perjudicial. La denominada selenosis puede provocar pérdida de cabello, uñas frágiles y molestias gastrointestinales.
La Oficina de Suplementos Dietéticos de Estados Unidos establece que el límite máximo recomendado para adultos es de 400 microgramos diarios y señala que, hasta el momento, no existe evidencia de que los suplementos de selenio reduzcan el riesgo de cáncer o enfermedades cardiovasculares en personas sanas.
Además, este mineral puede interactuar con medicamentos anticoagulantes y tratamientos para la tiroides, por lo que los expertos recomiendan consultar con un profesional de la salud antes de consumir suplementos y priorizar una dieta variada y equilibrada como principal fuente de selenio.
