Redacción Internacional.- Un estudio realizado por investigadores de Argentina, Chile y Uruguay concluyó que la mayoría de los niños y adolescentes con linfoma de Hodgkin clásico puede tratarse sin radioterapia, manteniendo altas tasas de curación y reduciendo el riesgo de efectos secundarios a largo plazo.

Los resultados del ensayo clínico LH-GALOP 2017, publicados en la revista Leukemia & Lymphoma, respaldan una estrategia que prioriza la quimioterapia ajustada al riesgo y reserva la radioterapia únicamente para los pacientes que no logran una respuesta completa con los medicamentos.

El linfoma de Hodgkin clásico es un cáncer que afecta el sistema linfático, encargado de proteger al organismo frente a las infecciones. En la población pediátrica, las posibilidades de curación superan el 95%, aunque en muchos centros médicos la radioterapia sigue formando parte del tratamiento estándar.

Menos radiación, menos secuelas

Los especialistas señalaron que, aunque la radioterapia ha sido fundamental para mejorar la supervivencia, también puede incrementar décadas después el riesgo de desarrollar nuevos tumores, enfermedades cardíacas, alteraciones hormonales o infertilidad.

Por ello, el equipo del Grupo de América Latina de Oncología Pediátrica (GALOP) buscó determinar si era posible eliminar este componente del tratamiento sin disminuir las probabilidades de curación.

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Según los investigadores, en enfermedades con tasas tan elevadas de supervivencia, preservar la calidad de vida futura de los pacientes se ha convertido en una prioridad.

Tratamiento adaptado a cada paciente

El protocolo dividió a los pacientes en grupos de bajo, intermedio y alto riesgo según el estadio de la enfermedad al momento del diagnóstico.

Todos recibieron esquemas de quimioterapia conocidos, pero la novedad fue la combinación de los tratamientos ABVD y ESHAP como primera línea en los casos avanzados. Durante el proceso, los médicos evaluaban la respuesta mediante estudios PET-CT para decidir si era necesario reducir, mantener o intensificar la quimioterapia.

La radioterapia solo se indicó cuando la enfermedad persistía o reaparecía.

Resultados tras casi cinco años

El ensayo incluyó a 109 pacientes de entre 2 y 18 años, tratados entre 2017 y 2024 en hospitales de Argentina, Chile y Uruguay.

Al finalizar el tratamiento, el 86,2% alcanzó una remisión completa únicamente con quimioterapia. En el grupo de alto riesgo, esa cifra llegó al 89,3%, un resultado superior al obtenido en investigaciones previas.

Después de un seguimiento cercano a cinco años, la supervivencia global fue del 100%, mientras que la supervivencia libre de eventos alcanzó el 88,5%.

Solo el 19,3% de los participantes necesitó radioterapia, principalmente por respuesta insuficiente a la quimioterapia o recaídas posteriores.

Aún se necesitan más años de seguimiento

Los investigadores advirtieron que el estudio todavía debe confirmar si la reducción de la radioterapia también disminuye las complicaciones que suelen aparecer más de una década después del tratamiento.

No obstante, destacaron que el protocolo utiliza medicamentos convencionales de bajo costo y estudios ampliamente disponibles, lo que podría facilitar su implementación en otros países.

Especialistas independientes consideraron que los resultados representan un avance importante hacia tratamientos menos agresivos, aunque señalaron que aún quedan preguntas por responder sobre el manejo de los pocos pacientes que requieren terapias de rescate o trasplante de médula ósea.

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