Redacción Internacional.- El dolor persistente, la rigidez y la dificultad para mover los dedos pueden ser señales de artrosis en las manos, una enfermedad degenerativa que afecta las articulaciones y limita la movilidad.
Especialistas advierten que esta forma de artritis es una de las más frecuentes y que puede comprometer significativamente la calidad de vida si no se trata a tiempo.
De acuerdo con expertos citados por la revista especializada Prevention, la osteoartritis de las manos afecta aproximadamente a la mitad de las mujeres y a una cuarta parte de los hombres antes de los 85 años.
La enfermedad se produce por el desgaste progresivo del cartílago que protege las articulaciones, lo que provoca fricción entre los huesos, inflamación, dolor y rigidez.
La doctora Tamika Henry, especialista en medicina familiar, explicó que la artrosis suele presentarse en tres zonas principales: la base del pulgar, las articulaciones cercanas a la punta de los dedos y las articulaciones medias.
Edad y genética aumentan el riesgo
Los especialistas señalan que el envejecimiento es el principal factor de riesgo, especialmente después de los 50 años. Sin embargo, los antecedentes familiares también desempeñan un papel importante, al igual que el sexo, ya que las mujeres presentan una mayor incidencia.
El sobrepeso, la obesidad y las lesiones previas en los dedos, como fracturas o dislocaciones, también incrementan las probabilidades de desarrollar la enfermedad. Asimismo, las personas con problemas articulares preexistentes o deformidades óseas tienen un mayor riesgo.
Las actividades laborales que requieren movimientos repetitivos de las manos, como peluquería, cocina, costura o ejecución de instrumentos musicales, también favorecen el desgaste de las articulaciones.
Principales síntomas
Entre los síntomas más comunes destacan:
- Dolor persistente en los dedos.
- Rigidez, especialmente al despertar.
- Dificultad para abrir frascos o sujetar objetos.
- Sensación de ardor tras usar las manos durante mucho tiempo.
- Hinchazón, enrojecimiento y sensibilidad alrededor de las articulaciones.
- Crujidos o chasquidos al mover los dedos.
En etapas más avanzadas pueden aparecer nódulos óseos, deformidades articulares y aumento del tamaño de las articulaciones, además de pequeños quistes cerca de las uñas cuando la enfermedad afecta las articulaciones más distales.
Los especialistas advierten que factores como el estrés, las infecciones, el clima frío o lluvioso y el uso intensivo de las manos pueden agravar los síntomas.
Cómo aliviar la artrosis en las manos
El tratamiento busca controlar la inflamación, aliviar el dolor y conservar la movilidad. Entre las principales recomendaciones figuran dejar de fumar, mantener un peso saludable, descansar las articulaciones y seguir una alimentación rica en frutas, verduras y otros alimentos con propiedades antiinflamatorias, reduciendo el consumo de alcohol y productos ultraprocesados.
Para aliviar el dolor también pueden utilizarse geles y parches con antiinflamatorios, así como medicamentos como ibuprofeno o paracetamol bajo orientación médica. Las compresas frías ayudan a disminuir la inflamación, mientras que el calor puede aliviar la rigidez.
La terapia ocupacional también desempeña un papel importante mediante ejercicios específicos y el uso de utensilios ergonómicos que reducen el esfuerzo sobre las articulaciones. Algunos suplementos, como la cúrcuma, la vitamina D y los ácidos grasos omega-3, podrían ofrecer beneficios, aunque siempre deben consumirse con supervisión médica.
Cuándo acudir al médico
Los especialistas recomiendan buscar atención médica si aparecen hinchazón importante, enrojecimiento, calor en las articulaciones, dolor intenso, fiebre o pérdida de peso. También aconsejan acudir de inmediato a un centro de salud si, tras una lesión, existe incapacidad para mover los dedos o aparece una deformidad repentina.
En los casos más severos, cuando el dolor no responde a otras medidas, pueden utilizarse infiltraciones con esteroides y, en etapas avanzadas, considerar procedimientos quirúrgicos como la fusión o el reemplazo de las articulaciones afectadas.