Redacción Salud.- Cardiólogos y nutricionistas recomiendan reducir o eliminar de la dieta una serie de alimentos de consumo habitual que pueden aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares al favorecer el colesterol alto, la hipertensión, el sobrepeso y la resistencia a la insulina.

La advertencia forma parte de una recopilación publicada por la revista Prevention, que reúne las recomendaciones de especialistas sobre los productos con mayor impacto negativo en la salud del corazón.

Tiras de pollo empanizado acompañadas de limón y salsa.

Alimentos señalados por los especialistas

Entre los alimentos señalados figuran las carnes procesadas y embutidos, las bebidas azucaradas, las frituras, el pan blanco, la bollería industrial, las sopas enlatadas, el pollo frito, las papas fritas, los yogures saborizados, el ketchup.

También, los aderezos para ensaladas bajos en grasa, las leches vegetales endulzadas, las alcaparras, las bebidas de café con alto contenido de azúcar y las bebidas energizantes y deportivas.

Sodio, grasas y azúcar añadida

Los expertos explican que muchos de estos productos contienen elevadas cantidades de sodio, grasas saturadas, grasas trans y azúcares añadidos, ingredientes asociados con un mayor riesgo de hipertensión, aterosclerosis, diabetes tipo 2 y enfermedades cardíacas.

También advierten que varios alimentos comercializados como «bajos en grasa» pueden contener grandes cantidades de azúcar para compensar la pérdida de sabor, por lo que recomiendan revisar las etiquetas nutricionales antes de consumirlos.

En el caso de las carnes procesadas, como salchichas, jamón y chorizo, destacan su alto contenido de sodio y conservantes, mientras que las frituras y la bollería industrial aportan grasas trans que elevan el colesterol LDL, conocido como «colesterol malo», y reducen el colesterol HDL o «colesterol bueno».

Asimismo, señalan que las bebidas azucaradas y energizantes incrementan el consumo de azúcar y cafeína, factores relacionados con el aumento de la presión arterial y un mayor riesgo cardiovascular.

Como alternativas más saludables, los especialistas recomiendan priorizar el consumo de frutas, vegetales, legumbres, cereales integrales, frutos secos y proteínas de origen vegetal, además de sustituir los productos ultraprocesados por alimentos frescos y limitar el consumo de sal y azúcares añadidos.

Los expertos coinciden en que una alimentación equilibrada, acompañada de actividad física regular y controles médicos periódicos, sigue siendo una de las principales estrategias para prevenir enfermedades cardiovasculares, consideradas la principal causa de muerte en el mundo.