Santo Domingo. La demencia puede desarrollarse de forma silenciosa durante más de una década antes de que aparezcan sus manifestaciones clínicas, por lo que la prevención y la detección temprana resultan fundamentales, alertó la directora del Banco de Cerebros de la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU), doctora Daisy Acosta.
La especialista hizo un llamado a fortalecer las políticas de prevención y el Plan Nacional de Demencia, al considerar que convertir la evidencia científica en acciones de salud pública permitiría mejorar la calidad de vida de las personas y reducir la carga económica y emocional que representa esta condición para las familias y los sistemas sanitarios.
Factores de riesgo y prevención
Acosta planteó que existen 14 factores de riesgo modificables que podrían prevenir o retrasar alrededor del 45 % de los casos de demencia a nivel mundial, en el marco de la IX Semana de la Investigación Científica UNPHU 2026.
Entre los factores identificados citó: baja escolaridad, hipertensión, pérdida auditiva y visual, tabaquismo, obesidad, depresión, inactividad física, diabetes, aislamiento social, consumo excesivo de alcohol, traumatismos craneales, contaminación ambiental y colesterol elevado.

América Latina concentra mayor potencial preventivo
Sostuvo que en América Latina, ese potencial alcanza aproximadamente el 56 %, debido a la mayor incidencia de desigualdades educativas, sociales y sanitarias.
Está en manos de los responsables de las políticas públicas y de los individuos prevenir o retrasar una proporción significativa de los casos de demencia”, indicó la profesional, tras destacar que estas intervenciones deben desarrollarse durante todas las etapas de la vida.
La especialista enfatizó el papel protector de la educación y afirmó que invertir en educación también es invertir en salud cerebral. De acuerdo con los datos presentados durante su ponencia “Prevención de la demencia: el papel de la salud pública”, el deterioro cognitivo puede ser hasta 5.6 veces más frecuente entre personas con baja escolaridad.
LatAm-FINGERS y resultados en cognición
Acosta compartió, además, resultados de LatAm-FINGERS, ensayo clínico multicéntrico que combina actividad física, estimulación cognitiva, seguimiento médico, nutrición y participación social.
Tras dos años de intervención, el estudio registró mejoras en la cognición global, la memoria episódica, la función ejecutiva y la velocidad de procesamiento de los participantes.
La República Dominicana forma parte del proyecto mediante el trabajo desarrollado desde la UNPHU, contribuyendo a generar evidencia adaptada a la realidad social y cultural de América Latina. Acosta forma parte del equipo de investigadores.
