Los desequilibrios bacterianos en el semen de los hombres son un factor de riesgo de infertilidad, y en la flora intestinal de las mujeres se relacionan con una menor probabilidad de embarazo mediante tratamientos de fertilidad y más tiempo para concebir.

Un nuevo estudio que publica The Lancet Obstetrics, Gynaecology, & Women’s Health, encabezado por el Hospital Universitario de Copenhague, analizó la flora intestinal y vaginal de las mujeres y el semen de los hombres, tras lo que hicieron un seguimiento de los embarazos y partos de cada pareja a lo largo del tiempo.

Un estudio amplía el foco del microbioma

Hasta ahora, el microbioma vaginal se ha estudiado ampliamente en relación con la fertilidad, pero los microbiomas intestinal femenino y el seminal han sido, en gran medida, ignorados, señala el artículo.

Los resultados del estudio apuntan a que el desequilibrio de las bacterias presentes en el semen de los hombres se asoció con una reducción sustancial de las posibilidades de que una pareja tuviera un hijo y con un mayor número de abortos espontáneos.

En el caso de las mujeres, el desequilibrio en la flora intestinal se vinculó a un mayor tiempo para concebir y una menor probabilidad de concepción con tratamientos de fertilidad, pero no se observó relación con los abortos espontáneos.

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El desequilibrio de la flora vaginal, por su parte, no se relacionó claramente ni con la infertilidad ni con la pérdida del embarazo.

El estudio siguió a 353 mujeres y a 191 de sus parejas masculinas, reclutadas entre abril de 2018 y septiembre de 2023, que se sometían a tratamientos de fertilidad o habían sufrido abortos recurrentes.

Impacto del desequilibrio bacteriano en la fertilidad

En el caso de los hombres, se estudió lo que los autores denominan ‘disbiosis seminal de tipo vaginal’, que es una composición bacteriana del semen parecida a la alteración bacteriana (disbiosis) que típicamente ocurre en la vagina.

Una alteración seminal difícil de detectar

El trabajo indica que aproximadamente una cuarta parte de los hombres presentaba un desequilibrio bacteriano en el semen, el cual no se detecta con un análisis estándar, por lo que los resultados pueden parecer normales incluso cuando está presente.

Entre las parejas sometidas a tratamientos de reproducción asistida, el 57 % de aquellas en las que el hombre presentaba ese desequilibrio logró tener un bebé, frente al 85 % de las parejas en las que el semen no estaba afectado.

Los abortos espontáneos también fueron más frecuentes cuando el hombre presentaba el desequilibrio, lo que afectó aproximadamente a una de cada cinco parejas, más que cuando no se detectó, apunta la revista.

La fertilidad como factor de pareja

Los autores afirman que los resultados «respaldan la idea de replantear el microbioma reproductivo como una cuestión que afecta a la pareja en su conjunto, en lugar de limitarse únicamente a la mujer», destaca el artículo.

Estos hallazgos sobre factores de riesgo microbianos, hasta ahora desconocidos y potencialmente modificables, respaldan la utilidad de la evaluación del microbioma a nivel de pareja y proporcionan una justificación para futuros ensayos de intervención, según los firmantes. 

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