Santo Domingo. – El Servicio Nacional de Salud (SNS) informó este jueves que la mortalidad neonatal en los hospitales de la Red Pública de Salud se redujo 30.1% entre enero y julio de 2026.
Una cifra que se conoce luego de que trascendiera un reporte sobre la muerte de 17 recién nacidos en la Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia en el mes de agosto.
Una cifra que se conoce luego de que trascendiera un reporte sobre la muerte de 17 recién nacidos en la Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia, en el mes de agosto.
De acuerdo con las estadísticas divulgadas por el SNS, durante los primeros siete meses de este año se registraron 327 muertes neonatales menos en la red pública, en comparación con el mismo período de 2019.
El organismo atribuyó la reducción a las medidas implementadas para fortalecer la atención maternoinfantil, mejorar las condiciones de las unidades neonatales y prevenir las principales causas de muerte en recién nacidos.
Contraste con La Altagracia
Sin embargo, el dato general de enero a julio contrasta con la situación reportada recientemente en la Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia, donde un informe señaló que 17 neonatos fallecieron en agosto.
Situación que ha puesto nuevamente bajo atención pública las condiciones de atención y los factores asociados a la mortalidad neonatal en uno de los principales centros materno-infantiles del país.
Los períodos tampoco son idénticos: mientras la reducción anunciada por el SNS corresponde a enero-julio y se compara con 2019, el reporte sobre la maternidad abarca julio y agosto de 2026. Por tanto, las cifras no permiten establecer por sí solas una relación directa entre ambos fenómenos.
SNS dice mantener vigilancia sobre las maternidades
El director ejecutivo del SNS, Julio Landrón, aseguró que la institución mantiene supervisiones e intervenciones en las maternidades del país y reiteró que existe una política de “tolerancia cero” frente a las muertes maternas y neonatales evitables.
«Reiteramos la tolerancia cero a las muertes maternas y neonatales evitables”, afirmó Landrón, al señalar que el organismo trabaja en acciones dirigidas a preservar la vida de las madres y los recién nacidos.
Medidas del SNS en neonatología
El SNS indicó que sus programas están enfocados principalmente en las tres causas que concentran una parte importante de la morbimortalidad neonatal en República Dominicana: prematuridad, asfixia perinatal y sepsis asociadas a la atención sanitaria.
Entre las medidas citadas figuran el fortalecimiento de las Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN), la vigilancia de infecciones asociadas a la atención en salud, la capacitación de médicos y enfermeras, la disponibilidad de medicamentos y tratamientos especializados y el fortalecimiento del Programa Mamá Canguro.
Según el organismo, este último programa funciona actualmente en 25 hospitales, mientras que la vigilancia activa de infecciones se desarrolla en ocho maternidades y un hospital pediátrico, con apoyo de organismos internacionales.
También se implementa terapia de hipotermia en tres maternidades para atender a recién nacidos afectados por asfixia perinatal y se garantiza, según el SNS, el suministro nacional de surfactante, cafeína y nutrición parenteral.
Un problema que mantiene la atención sobre las maternidades
El anuncio de la reducción de la mortalidad neonatal coloca nuevamente el foco sobre uno de los principales desafíos del sistema sanitario: lograr que la disminución de los indicadores nacionales se refleje de manera sostenida en cada maternidad y, particularmente, en los centros que concentran una elevada demanda de atención.
El SNS sostiene que continuará las supervisiones y la aplicación de protocolos para reducir las muertes evitables. Mientras tanto, el reporte de las 17 muertes en la Maternidad La Altagracia mantiene abierta la discusión sobre las causas específicas de esos fallecimientos y sobre las condiciones en que fueron atendidos los recién nacidos.
La mortalidad neonatal comprende las defunciones ocurridas durante los primeros 28 días de vida, período considerado crítico debido a la vulnerabilidad de los recién nacidos, especialmente los prematuros y aquellos afectados por infecciones, complicaciones durante el parto o dificultades respiratorias.