Nueva combinación terapéutica muestra eficacia en cáncer de páncreas metastásico
Una terapia experimental combina inmunoterapia y quimioterapia, mostrando eficacia en reducir tumores de cáncer de páncreas metastásico en un ensayo inicial.
Nueva York.- Una combinación experimental de inmunoterapia y quimioterapia mostró resultados alentadores en un pequeño grupo de pacientes con cáncer de páncreas metastásico, al conseguir una reducción de los tumores en siete de los 11 participantes incluidos en un ensayo clínico.
La investigación, desarrollada por científicos de Columbia University y Brown University y publicada en Nature Communications, evaluó a 11 adultos recién diagnosticados con adenocarcinoma ductal pancreático metastásico que no habían recibido tratamiento previamente.
Respuesta tumoral y supervivencia observada
De los pacientes tratados, siete presentaron una reducción medible de los tumores y seis mantuvieron esa respuesta durante las evaluaciones posteriores. Otros tres lograron mantener estable la enfermedad, mientras uno presentó progresión inicial.
Los investigadores calcularon una mediana de supervivencia libre de progresión de 9.7 meses, mientras que la supervivencia global alcanzó los 10.1 meses.
Uno de los resultados más llamativos correspondió a un hombre de 59 años, cuyo tumor primario pasó de medir 3.2 centímetros a 1.5 centímetros después de 12 ciclos de tratamiento.
En ese mismo paciente desaparecieron las metástasis que se habían extendido al hígado, lo que permitió posteriormente realizar una cirugía. El análisis del tejido extraído durante la intervención no encontró células tumorales viables.
Casi 18 meses después de la cirugía y más de 1,000 días después de comenzar el tratamiento, el paciente permanecía sin evidencia de enfermedad y no había requerido quimioterapia adicional, según los investigadores.
Cómo actúa la combinación experimental
La estrategia experimental combina varios mecanismos para atacar el tumor.
Uno de los medicamentos, motixafortide, bloquea la molécula CXCR4, relacionada con el microambiente que rodea y protege a las células cancerosas. Otro componente, cemiplimab, bloquea la proteína PD-1 para favorecer la respuesta del sistema inmunitario contra el tumor. Ambos se administraron junto con quimioterapia convencional.
Los científicos también analizaron muestras de los tumores para determinar por qué algunos pacientes respondieron mejor que otros. En quienes tuvieron respuesta se observó un aumento de linfocitos T CD8+, células del sistema inmunitario capaces de identificar y destruir células tumorales.
También detectaron una mayor presencia de determinados fibroblastos asociados al cáncer que expresan CXCL12, característica que podría estudiarse como posible marcador para identificar a pacientes con mayores probabilidades de responder al tratamiento.
Aunque los resultados son positivos, los propios investigadores advierten que deben interpretarse con cautela. El estudio incluyó únicamente 11 pacientes y no contó con un grupo de comparación, por lo que todavía no permite establecer que esta combinación sea más eficaz que los tratamientos disponibles.
El siguiente paso será un ensayo clínico aleatorizado de fase 2, previsto para 108 pacientes, que comparará la terapia experimental con el tratamiento estándar.
El cáncer de páncreas metastásico continúa siendo uno de los tumores más difíciles de tratar debido a su capacidad para resistir distintos tratamientos. En ese contexto, los investigadores consideran que los resultados obtenidos justifican continuar estudiando la combinación, aunque todavía se encuentra lejos de convertirse en un tratamiento establecido.
Por ahora, el hallazgo representa una señal de eficacia que deberá confirmarse en estudios más amplios antes de determinar si puede convertirse en una nueva alternativa para pacientes con cáncer de páncreas avanzado.