A pesar de ser un cáncer peligroso y uno de los más letales que afectan la piel, es curable si se detecta a tiempo.

REDACCIÓN SALUD.- El Día Mundial contra el Melanoma se celebra cada 23 de mayo con la finalidad de crear conciencia entre la población respecto a este tipo de cáncer que representa el 4 por ciento de los tumores malignos que afectan la piel, así como destacar la importancia de un diagnóstico precoz.

¿Qué es un melanoma?

El melanoma conocido también como melanoma maligno y melanoma cutáneo es aquela que se origina en los melanocitos, las células que producen el pigmento que le da color a la piel (melanina) .

Es el tipo de cáncer de piel más peligroso y responsable del 90% de las muertes por la enfermedad, pero es curable si se detecta a tiempo.

El melanoma maligno es uno de los tumores más letales, siendo más propenso a propagarse a otras partes del cuerpo o tejidos. Se presenta en forma de lunares inusuales e irregulares (existentes o de nueva aparición) o por cambios de tamaño, forma o color de una parte de la piel.

Factores que inciden en la aparición de melanomas

La piel es el órgano más extenso de nuestro organismo, y está expuesta de manera constante a factores externos, ambientales y de diversa índole que inciden en la aparición de melanomas:

Exposición constante a la radiación ultravioleta (UV): de la luz solar y de camas solares.

Edad: siendo más frecuente en adultos entre los 30 y 60 años de edad.

Género: la incidencia de esta enfermedad es similar en hombres y mujeres, diferenciándose en la localización de la lesión. En las mujeres jóvenes predomina en las extremidades inferiores y en los hombres se ubica en el tronco, la cara, el cuello y los hombros.

Mutación genética o por antecedentes familiares con lesiones de melanoma.

Lesiones precursoras: referidas a múltiples lunares (nevus) que aparecen en la adolescencia y lunares grandes congénitos (nevus congénito gigante).

Principales síntomas

Estos son algunos síntomas a tomar en cuenta para detectar la aparición de melanomas en nuestra piel:

Cambios en el tamaño, forma, textura o color de un lunar existente.

Aparición de lunares nuevos.

Sensación de comezón y dolor al palpar algún lunar. Ulceraciones o sangrado.

Para identificar algún signo de advertencia de melanoma, debemos aplicar la regla "ABCDE" en los lunares existentes:

  • Asimetría: la forma del lunar es desigual.
  • Borde: los bordes son irregulares, dentados, desiguales, o borrosos.
  • Color: el lunar tiene varios tonos, de color negro, marrón, y tostado. También se puede visualizar zonas blancas, grises, rojas, o azules.
  • Diámetro: suele ser mayor a 6 milímetros (mm) o puede aumentar de tamaño.
  • Evolución: cambio de tamaño, forma, color, o aspecto, o crecimiento en un área de la piel que era normal

¿Cómo podemos prevenir el melanoma?

Ante cualquier cambio, modificación o aparición de lunares con características inusuales es muy importante asistir a un dermatólogo, a fin de efectuar el diagnóstico correspondiente para descartar la patología. En caso de detectar alguna lesión sospechosa en la piel, el procedimiento a utilizar es una biopsia, tomando una muestra de tejido cutáneo para su análisis en un laboratorio.

Estas son algunas recomendaciones para prevenir este cáncer de piel:

Evitar la exposición al sol, especialmente cuando la luz ultravioleta es más intensa (entre las 12 y 16 horas) y en días nublados.

Usar barreras físicas de protección (sombrillas, sombreros, gafas de sol, camisetas manga larga).

Aplicar en la piel protectores solares con filtros de protección UVA, adecuados a nuestro tipo de piel.

Beber agua para evitar la deshidratación.

Autoexamen de la piel, prestando especial atención a los lunares.