Los adultos mayores y personas con enfermedades crónicas son más propensos a sufrir depresión. Sin embargo, este riesgo se ha intensificado en los últimos meses debido al COVID-19, según resaltas últimas investigaciones de la Organización Mundial de la Salud.

REDACCION.-Los adultos mayores y personas con enfermedades crónicas son más propensos a sufrir depresión. Sin embargo, este riesgo se ha intensificado en los últimos meses debido al COVID-19, según resaltas últimas investigaciones de la Organización Mundial de la Salud.


Adultos mayores y personas con enfermedades crónicas como diabetes, esclerosis múltiple, artritis reumatoide, mal de Parkinson, enfermedad coronaria, cáncer, obesidad e hipertensión, entre otras, son más propensos a sufrir depresión y este riesgo se ha intensificado, en los últimos meses, debido al COVID-19.



La depresión es

una de las complicaciones más comunes de las enfermedades crónicas, inclusive puede

agravar el padecimiento. Generalmente, es más probable que se dé cuando hay

aislamiento social –como el que vivimos actualmente. 


El riesgo de

tener depresión en otras enfermedades según datos establecidos por Cleveland

Clinic: personas con ataques cardiacos: 40 % a 65 %, enfermedad de Parkinson:

40 %, esclerosis múltiple: 40 %, cáncer: 25 %, diabetes: 25 %, derrame

cerebral: 10 % a 27 %, enfermedad de la arteria coronaria (sin infarto): 18 % a

20 %.


Dado que ninguna

persona experimenta la depresión de la misma manera, puede tomar tiempo

encontrar la terapia que mejor funcione para cada paciente.


Específicamente,

las opciones de tratamiento para una persona con depresión incluyen: Aplicar

cambios en su estilo de vida.