BUENOS AIRES, Argentina.-El Ministerio de Salud de Argentina reforzará su sistema de salud para estar preparado ante la aparición de posibles casos de ébola, tras los contagios detectados en Estados Unidos y España, informó este jueves a Efe el viceministro de Salud argentino, Jaime Lazovsk.

El Ministerio se centrará en la formación del personal, la compra de equipos de aislamiento y la elaboración de una normativa.

Lazovsk señaló que el principal objetivo es que en cada provincia haya un hospital capacitado para atender a un enfermo de ébola, al menos durante las primeras 24 horas.

Hasta ahora, solo tres hospitales de referencia en todo el país estaban preparados para tratar esta enfermedad, el Garrahan y el Militar Central, ambos en Buenos Aires, y el Néstor Kirchner, ubicado en el cinturón metropolitano de la capital argentina.

Sin embargo, tras los casos que han surgido en España y Estados Unidos, el Ministerio ha decidido que es necesario fortalecer el sistema de salud argentino para poder actuar con mayor eficacia.

El viceministro de Salud aseguró que ya se ha iniciado la compra del material necesario, así como la redacción de la normativa, y durante la semana que viene pretenden reunirse con los referentes de salud de las distintas provincias para comenzar a formar al personal sanitario y preparar las salas de aislamiento, entre otras medidas.

Lazovsk recordó que el Ministerio empezó a trabajar en este sentido cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó sobre el elevado riesgo de contagio del ébola a mediados de septiembre, pero han sido los casos en Estados Unidos y España los que han acelerado y reforzado el proceso.

El lunes se confirmó en España el primer caso de contagio de ébola en Europa: se trata de la auxiliar de enfermería Teresa Romero, que atendió a un misionero infectado y repatriado desde Sierra Leona.

Por otro lado, Estados Unidos registró ayer la primera víctima mortal del virus en el país, cuando Thomas Eric Duncan, ciudadano liberiano que contrajo el virus en su país, murió en el hospital de Dallas en el que estaba aislado desde hacía diez días.

Duncan fue el primer caso de ébola diagnosticado fuera de África Occidental.