Aunque no hay cura para esa dolencia, sí existe un arsenal de tratamientos que prolongan muy considerablemente la vida de las pacientes, en algunos casos hasta cinco años, explicó Cardoso.

REDACCIÓN INTERNACIONAL.- Los tratamientos contra el cáncer de mama metastásico (CMM), que afecta a miles de mujeres cada año, han avanzado mucho, y ya es posible prolongar considerablemente la vida de las pacientes. No obstante, quienes deben tomar decisiones clave en este terreno todavía no son plenamente conscientes de ello, asegura una experta.

“Falta conocimiento por parte de quienes deben tomar las decisiones”, aseguró recientemente en una entrevista con la doctora Fátima Cardoso, presidenta de la alianza global ABC, una plataforma que aglutina a diversos actores clave en cuestiones de cáncer de mama metastásico.

Aunque no hay cura para esa dolencia, sí existe un arsenal de tratamientos que prolongan muy considerablemente la vida de las pacientes, en algunos casos hasta cinco años, explicó Cardoso.

Las voces más críticas sugieren que, a pesar de los logros en materia de innovación que pueden ofrecer a las pacientes más posibilidades de estabilizar su enfermedad y prolongar la vida, los políticos avanzan todavía con lentitud en la adopción de medidas acordes con esos avances médicos.

Se estima que se ha diagnosticado cáncer de mama a más de 355.000 mujeres en la UE en 2020.

Sin embargo, nadie puede saber con exactitud en cuántas pacientes se acabarán produciendo casos de CMM porque los registros oficiales de cáncer se centran sólo en los diagnósticos y la mortalidad, pero no en las recaídas de la enfermedad.

Para Cardoso, el cribado y la detección precoz del cáncer de mama son cruciales para luchar contra esta patología.

“No podemos olvidar que, incluso cuando se detecta a tiempo y con los mejores tratamientos, el 30 % de los cánceres de mama se convertirán en metastásicos”, subrayó la experta.

Según Elena Kountoura, eurodiputada de la formación de izquierdas GUE-NGL en la Eurocámara, los primeros meses de 2020 supusieron un enorme revés en la lucha contra el cáncer de mama metastásico, ya que los programas de detección y los tratamientos del cáncer de mama se tuvieron que interrumpir, y en algunos casos suspender, debido al acceso limitado a los servicios de salud durante los peores meses de la pandemia de la Covid-19.

«El retraso y la interrupción de estos servicios sanitarios incrementaron el riesgo de que las mujeres fueran diagnosticadas meses más tarde, en una fase más avanzada», comentó Kountoura a EURACTIV.

Estigma y desigualdades

El segundo elemento a tener muy en cuenta es el estigma que aún rodea a esta enfermedad. Según Cardoso, algunos países son reacios a “gastar nuestros recursos en personas que van a morir”.

“Lo sé, esto suena muy fuerte, pero es lo que desgraciadamente viven nuestros pacientes”, añadió.

Por su parte, Kountoura hizo un llamamiento para que se destierre el prejuicio de que las mujeres con cáncer metastásico ya no tienen esperanza.

“Actualmente los nuevos fármacos y los tratamientos más innovadores y eficaces, además de los ensayos clínicos, son muy prometedores. Ya no es raro que una mujer con cáncer metastásico pueda vivir más de una década, con su enfermedad estable. Para ello, es necesario adoptar medidas específicas tanto a escala de la UE como nacional”, subrayó.

Otro asunto importante a abordar es el de las crecientes desigualdades en la UE respecto al acceso a las terapias, no sólo comparando socios europeos entre sí, sino también dentro de un mismo país.

“Es muy frecuente que en muchos países se trate a los pacientes de forma desigual, según su cobertura sanitaria”, dijo Cardoso.

La doctora Fiorita Poulakaki, miembro de la junta directiva de Europa Donna, la Coalición Europea contra el Cáncer de Mama, explicó que las pacientes, en muchos casos, tienen que enfrentarse a la discriminación en sus puestos de trabajo, pero también en aspectos de su cobertura médica privada.

“El reembolso de los múltiples gastos médicos, incluida la rehabilitación, no siempre está garantizado dependiendo del país, o del tipo de seguro”, comentó.

Para impulsar un cambio, añadió Poulakaki, primero es necesario que se modifique la actitud de la sociedad. “Hay que animar a las pacientes a que sigan con su vida y no se enfrenten a ningún tipo de discriminación”, subrayó.

Eurodiputado: hacer como con las vacunas COVID

A principios de este año, la Comisión Europea publicó un Plan de Lucha contra el Cáncer basado en cuatro pilares fundamentales: la prevención, el diagnóstico precoz, el tratamiento y el seguimiento.

“El plan apoyará la creación de una nueva red de expertos, en la que se abordarán los cánceres difíciles de tratar y se incluirán las enfermedades metastásicas”, explicó a EURACTIV un portavoz de la Comisión Europea.

El expediente es actualmente objeto de debate en el Parlamento Europeo. Las pacientes y las partes interesadas han puesto sus esperanzas en el plan de la Comisión, aunque Cardoso advirtió que ese plan apenas trata el problema del cáncer de mama metastásico.

No obstante, comentó la experta, sigue siendo “una gran oportunidad para acabar con la discriminación por los cánceres avanzados, con los cambios necesarios en el plan”.

Frances Fitzgerald, eurodiputada irlandesa del partido Fine Gael (PPE), comentó a EURACTIV que las alianzas público-privadas que se gestaron en la UE durante la pandemia -entre la industria farmacéutica y las instituciones comunitarias- muestran el camino para impulsar la innovación en el terreno del cáncer de mama metastásico, “como hicimos con las vacunas contra la Covid-19”.

La eurodiputada irlandesa aseguró que las empresas innovan cada vez más en este terreno, pero que ello tiene un coste muy elevado.

“Tenemos que incentivar la investigación y el desarrollo de productos con el máximo valor terapéutico que puedan colmar las necesidades de estos pacientes”, añadió.

Los pacientes y los cuidadores, aliados “de fatigas”

La Coalición Europea de Pacientes con Cáncer (ECPC) ha valorado positivamente los avances en la supervivencia de las pacientes gracias a la innovación farmacéutica, pero subraya que su calidad de vida no ha mejorado.

Charis Girvalaki, de la ECPC, explicó a EURACTIV que las pacientes con cáncer de mama metastásico aún tendrán que aceptar y aprender a vivir con una enfermedad incurable, lo que les puede generar una gran angustia psicosocial tanto a ellas como a sus cuidadores.

“A menudo decimos que las pacientes de cáncer y sus cuidadores son compañeros de fatigas a lo largo del viaje del cáncer”, asegura Girvalaki.

Respecto a la mejor manera de abordar esta situación crítica, la experta comentó que deberían intensificarse las campañas de concienciación en toda la UE, y que la Comisión Europea debería elaborar directrices específicas sobre el cáncer de mama metastásico tanto para las pacientes como para los cuidadores, en un lenguaje claro y directo.

Por último, la experta explicó que también sería clave diseñar y proporcionar servicios de cuidados paliativos adaptados a las pacientes, e implementar una política europea centralizada aplicada a escala nacional, para reducir las desigualdades en materia de atención sanitaria específica en toda la UE.