El autismo afecta a uno de cada 68 niños y suele detectarse a partir del primer año de vida.

REDACCIÓN.- El autismo es una condición común en todo el mundo. Este trastorno neurológico no tiene cura y dura toda la vida, afectando el desarrollo de quien lo presenta.

Lamentablemente en nuestro país el tratamiento de este padecimiento no es cubierto por el seguro, haciendo difícil que muchas familias paguen por su terapia.

El autismo afecta a uno de cada 68 niños y suele detectarse a partir del primer año de vida.

Entre las dificultades que presentan estos pacientes se encuentran el retraso en la adquisición del lenguaje y su incapacidad para mostrar empatía.

Esta situación los hace aislarse de las personas de su entorno y disminuye sus posibilidades de aprender a desenvolverse en la sociedad.

Esta condición muchas veces se detecta de forma tardía debido a que sus signos suelen ser leves y los padres los pasan por desapercibidos.

Por lo que es muy importante reconocerlos.

Entre las señales más comunes se encuentran:

-Si el niño no señala con el dedo índice al compartir cosas de interés

-Utiliza un lenguaje verbal limitado

-Padece de hiperactividad y reacciona poco al dolor

-Reacciona de manera exagerada a los sonidos

Especialistas indican este padecimiento debe de tratarse desde que se detecta para un tratamiento más efectivo.

Aun no se conoce con exactitud lo que ocasiona este padecimiento. Sin embargo, especialistas lo relacionan a:

-Factores genéticos

-Niños tienen cuatro veces más posibilidades de desarrollarlo

-Edad de los padres

-Bebés extremadamente prematuros

-Agentes contaminantes

Actualmente, los investigadores estudian si factores, como las infecciones virales o ciertos  medicamentos desempeñan un papel en el desencadenamiento de este trastorno.