REDACCIÓN INTERNACIONAL.- Los exterminadores caseros son una gran opción para acabar con las cucarachas y evitar que vuelva a entrar en nuestro hogar. Sin embargo, antes de aplicar estos “remedios”, es muy importante tener en cuenta que la higiene y el orden de nuestra casa son claves para acabar de una buena vez con esta plaga.
 Colocando unas hojas de laurel en las esquinas o lugares que pensemos que pasan o se encuentran cómodas, ya que el olor las espanta y hace que se marchen. El laurel tiene un olor muy intenso al que los humanos estamos acostumbrados y las cucarachas odian. Y, lo mismo sucede con el aroma de la lavanda, que suele ahuyentar los insectos.
Este sencillo remedio consiste en colocar hojas de laurel picadas en los sitios donde sospechas que se esconden las cucarachas. Estos insectos no soportan su olor y suelen alejarse de inmediato.