Si usted pretende quitarse la mascarilla estando al aire libre debe tener en cuenta tres factores importantes.

REDACCIÓN.- La llegada de la vacuna contra el covid-19 supone el principio del fin de esta pandemia. Pero ¿cuándo podremos decirle adiós a esa mascarilla que nos ha estado acompañando continuamente desde hace un año?

Mientras algunos países ya han descontinuado su uso al aire libre, expertos indican que todavía no nos podemos despedir de ella.

Estudios han demostrado que la principal fuente de contagio del COVID-19 es mediante los aerosoles y que el virus puede sobrevivir un largo tiempo en el aire.

Por lo cual el uso de la mascarilla es la medida de protección más efectiva y recomendada por los expertos en el área de la salud para evitar el contagio del coronavirus.

Cinco buenas razones para continuar utilizando esta medida de protección incluso después de haber recibido la vacuna contra el coronavirus abarcan:

-Protección adicional (Aunque las vacunas que tenemos se destacan por su gran eficacia en prevenir la entrada del virus y garantizar que las personas no caigan en estado de gravedad, no previenen en un 100 por ciento los contagios como la mayoría de las vacunas existentes actualmente.)

-Prevenir la propagación (Aún no sabemos si a pesar de estar protegidos con la vacuna somos capaces de propagar el virus.)

-Tiempo de reacción de la vacuna (No protegen inmediatamente, nuestro organismo necesita tiempo para desarrollar los anticuerpos necesarios.)

-Proteger a personas más vulnerables (Aún no hay respuesta clara sobre cuán efectiva son las vacunas para ciertos grupos tales como enfermos de cáncer y personas inmunocomprometidas.

-Las mutaciones (Los tapabocas son la mejor herramienta en contra de cualquier mutación del virus que pueda presentarse.)

Si usted pretende quitarse la mascarilla estando al aire libre debe tener en cuenta tres factores importantes. La distancia, duración e intensidad del roce con las personas.