El glaucoma es una enfermedad neurodegenerativa que daña el nervio óptico, cuya salud es vital para tener una buena vista.

REDACCIÓN INTERNACIONAL.- Grupos especializados en oftalmología alertan del riesgo que supone la miopía para contraer esta enfermedad ocular y advierten de que los jóvenes también pueden tenerlo

El glaucoma es una enfermedad neurodegenerativa que daña el nervio óptico, cuya salud es vital para tener una buena vista.

Entre los grupos que han distribuido información con motivo del Día Mundial del Glaucoma, que se conmemoró el 12 de marzo, figuran el Instituto Oftalmológico Fernández-Vega y Miranza.

Este daño a menudo se produce por una presión en el ojo más alta de lo normal. Esta enfermedad es una de las principales causas de ceguera para las personas mayores de 60 años.

Jóvenes, miopía y glaucoma

El glaucoma, primera causa de ceguera irreversible en el mundo, es una enfermedad que, en España, padece medio millón de personas, es decir, un 3 % de la población.

Aunque lo habitual es que esta patología ocular aparezca en pacientes de más de 40 años, hay diferentes causas que pueden hacer que las personas más jóvenes desarrollen glaucoma como el congénito, el juvenil, el glaucoma inducido por esteroides, el glaucoma traumático, el glaucoma pigmentario y el inflamatorio, afirma el doctor Pedro Pablo Rodríguez Calvo, responsable de la Unidad de Glaucoma del Instituto Oftalmológico Fernández-Vega.

Conocida como una enfermedad que afecta al nervio óptico, responsable de aportar información al cerebro, el glaucoma puede llegar a producir la pérdida total de la visión si no se trata a tiempo, puesto que en sus fases iniciales no presenta síntomas; es una patología silenciosa.

Hasta que no hay una pérdida repentina de la visión, fuertes dolores en el ojo o en la frente, enrojecimiento ocular, náuseas y vómitos o visión de arcoíris, el paciente no asume que algo va mal y acude al oftalmólogo.

Por eso, el doctor Rodríguez Calvo insiste en la importancia de acudir a revisiones oftalmológicas periódicas, tanto al paciente que tiene antecedentes familiares con glaucoma, como también a jóvenes miopes para revisarles el fondo de ojo y comprobar que su salud ocular es la adecuada, puesto que un ojo miope por encima de lo normal puede tener predisposición a desarrollar otras alteraciones visuales como: desprendimiento de retina, maculopatías miópicas, alteraciones del nervio óptico o glaucoma.

Glaucoma en menores de 20 años

Las personas menores de 20 años pueden desarrollar glaucoma, concretamente de dos tipos: congénito y juvenil.

El glaucoma congénito se suele identificar por una tríada clásica en el primer año de vida que, en un 80 % de los casos, incluye epífora, blefaroespasmo y fotofobia.

Los bebés afectados suelen presentar lagrimeo y ojos enrojecidos, opacidad corneal y agrandamiento ocular ocasionado por el estiramiento del ojo inmaduro debido a la elevada presión intraocular.

El glaucoma juvenil tiene una incidencia de 1 por cada 300.000 personas menores de 20 años.

Suele aparecer entre los 5 y 18 años, aunque puede presentarse más tarde. Habitualmente se diagnostica a jóvenes miopes.

La miopía es una pandemia que afecta principalmente a la población más joven, en concreto, al 62,5 % de los jóvenes españoles de entre 17 y 27 años, según la Organización Mundial de la Salud.

Se estima que seis de cada diez jóvenes son miopes, lo que supone más de la mitad de los niños en edad escolar.

Glaucoma, diabetes, hipertensión y miopía

El Grupo Miranza resalta que la miopía multiplica por dos o tres el riesgo de padecer glaucoma.

Los especialistas de este grupo destacan la relación de esta enfermedad con algunas patologías sistémicas, como la diabetes o la hipertensión, o bien oftalmológicas, como la miopía.

El doctor Aitor Fernández, especialista en glaucoma de Miranza IOA, recuerda que todos ellos son factores de riesgo importantes y que hay que prestar la misma atención a todos para prevenir la pérdida de visión del glaucoma que, al principio, pasa desapercibida.

La doctora Elena Arrondo, especialista de IMO Grupo Miranza, explica que “si bien el riesgo afecta a cualquier persona miope, es cierto que aumenta conforme aumenta el grado de miopía, pudiendo afectar al 12 % de los miopes de 6 o más dioptrías y dispararse hasta el 80 % en el caso de miopías muy elevadas, según apuntan algunos estudios y, en cierta medida, constatamos en nuestro día a día en las consultas”, explica la especialista.

Por ello, los oftalmólogos de Miranza hacen un llamamiento para que las personas con miopía, especialmente por encima de las 6 dioptrías, se sometan a controles periódicos que incluyan todas las pruebas necesarias para diagnosticar o descartar la existencia de glaucoma.