Así se desprende de un estudio llevado a cabo en 53 centros escolares públicos del país donde fueron evaluados más de 5.000 estudiantes de primaria y secundaria de 5 a 19 años, con previa autorización de los padres y tutores.

Santo Domingo.- El 31,1 % de los estudiantes dominicanos sufre sobrepeso u obesidad, el 45,29 % lleva una dieta poco saludable y solo un 6,9 % realiza la actividad física recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Así se desprende de un estudio llevado a cabo en 53 centros escolares públicos del país donde fueron evaluados más de 5.000 estudiantes de primaria y secundaria de 5 a 19 años, con previa autorización de los padres y tutores.

El Ministerio de Salud Pública y el Instituto del Bienestar Estudiantil del Ministerio de Educación (Inabie) desarrollaron la investigación, presentada este lunes, sobre el "Estado nutricional de los estudiantes beneficiarios del Programa de Alimentación escolar de República Dominicana, 2021-2022".

El estudio evidenció que los mayores índices de malnutrición por exceso se dan en la región norte del país y, por curso académico, los alumnos de quinto de primaria y secundaria son los más tendentes a la obesidad, con un 16,1 % y un 14,9 %, respectivamente.

Menos del 20 % de los estudiantes realiza una frecuencia de consumo diario de frutas y verduras, y más del 70 % de los estudiantes consume embutidos, dulces y refrescos más de lo recomendable, señalan los resultados de la investigación.

En cuanto a los factores asociados, se determinó que las niñas tienen mayor riesgo de sobrepeso u obesidad, y se evidenció una estrecha relación entre los antecedentes familiares de diabetes mellitus y obesidad de los familiares.

En el lado opuesto, la prevalencia de infrapeso se sitúa en el 3 %, observándose más en varones adolescentes y está asociado, principalmente, con antecedentes de anemia en la región este del país.

A la luz de estos datos se han puesto en marcha acciones como la modificación del menú del programa de alimentación escolar, reduciendo el azúcar y el sodio, así como un plan de seguimiento a los niños con estado nutricional inadecuado para mejorar su salud.

La investigación fue elaborada basándose en la talla y peso de los escolares y la aplicación de una encuesta nutricional en la que se indagó sobre la actividad física de los alumnos, la calidad de los alimentos que consumían, y preguntas sobre antecedentes familiares de hipertensión, diabetes y obesidad.