Un 6 por ciento de las muertes anuales son causadas por el sedentarismo, que constituye el cuarto factor de riesgo de mortalidad global.

MADRID.- La Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) ha advertido este miércoles de la importancia de realizar ejercicio físico de manera habitual, porque las personas físicamente activas obtienen beneficios que redundan directamente en su estado de salud.

Con motivo del Día Mundial de la Actividad Física, que se celebra cada 6 de abril, la SEEN recuerda que según la Organización Mundial de la Salud, un 6 por ciento de las muertes anuales son causadas por el sedentarismo, que constituye el cuarto factor de riesgo de mortalidad global, por detrás de la hipertensión, el consumo de tabaco y los niveles elevados de azúcar en sangre.

Ante estos datos tan reveladores, la SEEN remarca que el riesgo de mortalidad disminuye hasta un 30 por ciento con solo dedicar 30 minutos al día a realizar ejercicio físico.

La coordinadora del grupo de Endocrinología, Nutrición y Ejercicio Físico de esta sociedad médica, Nieves Palacios, apunta que un estilo de vida sedentario es un factor de riesgo para el desarrollo de muchas enfermedades crónicas, entre las que se incluyen la diabetes, la obesidad, osteoporosis, hipertensión arterial, cáncer de mama, de colon y patología cardiovascular.

"Llevar una vida activa supone, además, muchos beneficios sociales y psicológicos. Hay una conexión directa entre la actividad física y la esperanza de vida, de modo que las poblaciones más activas tienden a vivir más y mejor”, apunta la doctora.

Además, desde el hospital Nuestra Señora del Rosario de Madrid apuntan que una conducta sedentaria puede aumentar el riesgo de demencia hasta en un 30 por ciento. “Esto convierte la actividad física en un factor protector frente al desarrollo de demencia y enfermedad de Alzheimer, así como frente a patología cerebrovascular, además de tener un efecto positivo sobre la salud y la calidad de vida”, asegura el comunicado de este hospital.

Según la SEEN, la actividad física en las personas de edad más avanzada disminuye el riesgo de caídas y ayuda a prevenir o retrasar las enfermedades crónicas asociadas con el envejecimiento.

Su práctica aumenta los niveles de serotonina (neurotransmisor disminuido en la depresión), refuerza los vínculos sociales, así como la autoestima y el estado de ánimo.

Los endocrinos recomiendan caminar 10.000 pasos al día, usar las escaleras como alternativa al ascensor, andar en vez de utilizar el coche y aprovechar los fines de semana para llevar a cabo actividades al aire libre.