La piel de bebés y niños es más delicada que la de los adultos y a menudo presentan alteraciones cutáneas como sarpullidos o lesiones que hacen que los padres se alarmen y acudan a la consulta del pediatra. Pero hay ocasiones en que estas alteraciones cutáneas necesitan ser revisadas por un experto en dermatología pediátrica para valorar y tratar la afección.

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- La piel de bebés y niños es más delicada que la de los adultos y a menudo presentan alteraciones cutáneas como sarpullidos o lesiones que hacen que los padres se alarmen y acudan a la consulta del pediatra. Pero hay ocasiones en que estas alteraciones cutáneas necesitan ser revisadas por un experto en dermatología pediátrica para valorar y tratar la afección.