REDACCIÓN.- Kieran Sorkin, de 9 años, nació sordo, con pequeños lóbulos a ambos lados de la cabeza, en el lugar donde debía tener las orejas, pero gracias a una increíble operación donde le extrajeron trozos de cartílago de seis de sus costillas ahora luce como cualquier otro niño.

Los médicos del Hospital Great Ormond Street, de Londres, utilizaron como modelo las orejas de su madre, reza un cable de BBC news.

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Cerca de 100 niños nacen al año en Gran Bretaña sin uno o ambos de sus pabellones auditivos, lo que se denomina microtia. En latín, significa «pequeña oreja», una deformidad congénita que ocurre en uno de cada diez mil nacimientos y de la que hay cuatro grados