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TEHERÁN.- Las autoridades sanitarias iraníes aseguraron este martes que están haciendo pruebas de ébola a musulmanes que regresan de la peregrinación a La Meca (en Arabia Saudí) que consideren han podido estar expuestos al virus, informó este martes la agencia estatal iraní IRNA.

"Se ha establecido una estación médica en el aeropuerto de Zanyán (en el noroeste de Irán) para examinar cualquier caso sospechoso de ébola o de coronavirus según los peregrinos del "hach" (como se denomina en árabe a la peregrinación a la ciudad santa) regresan de Arabia Saudí", declaró el director adjunto de Salud de la Universidad Médica de la provincia de Zanyán, Mohamad Reza Sainí.

Según el responsable, se han elaborado planes para impedir que se expanda la enfermedad y los responsables de organizar los viajes a La Meca "han recibido formación y distribuido información entre los peregrinos".

Este año, 64.000 iraníes viajaron a la ciudad santa saudí para participar en la masiva peregrinación, informó a Efe la Organización de Hach y Peregrinación de Irán, que se ocupa también de proporcionar a los peregrinos alojamiento, servicios médicos y comida tanto en La Meca como en la ciudad santa de Medina, que suele ser otra parada del viaje.

La peregrinación anual a La Meca, en la que participan en unos días alrededor de tres millones de fieles procedentes de todo el mundo, ha estado marcada este año por los temores a una eventual propagación de la epidemia de ébola que ha acabado con la vida de más de tres mil personas en África Occidental.

Entre otras medidas, Riad prohibió la concesión de visados a personas originarias de varios países con el virus, entre ellos Liberia, Guinea Conakry y Sierra Leona, los más afectados.

El "hach" es uno de los cinco pilares obligatorios del islam, junto a la "shahada" (profesión de fe), la limosna, la oración, y el ayuno en el mes de Ramadán.