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REDACCIÓN INTERNACIONAL.-Javier Limón, el marido de la auxiliar de enfermería infectada por ébola, Teresa Romero, ha abandonado este lunes el Hospital Carlos III, donde permanecía ingresado para cumplir la cuarentena establecida por el protocolo para poder determinar que se encuentra libre de ébola.

Limón ha abandonado el Carlos III a bordo del coche de su abogado y desde el coche ha afirmado encontrarse "bien". Además, ha declarado que esta tarde dará una rueda de prensa y posteriormente, se irá a casa a descansar.

En cuanto a su mujer, a la que la semana pasada se declaró libre de ébola en sangre, ha asegurado que está "muy bien".

Dados de alta todos los contactos de Teresa

Aparte de Javier Limón, todos los contactos de alto riesgo de la auxiliar de enfermería curada del ébola Teresa Romero que permanecían ingresados en observación en el hospital Carlos III de Madrid han abandonado el centro este lunes al haber superado sin síntomas los 21 días de incubación del virus.

Según han confirmado fuentes hospitalarias, los otros pacientes que han dejado el centro son Juan Manuel Parra, el médico del servicio de urgencias que atendió a Teresa Romero en el hospital de Alcorcón; otros tres médicos de Alcorcón (Javier Solana), el Summa y el Carlos III, un celador y cuatro enfermeras.

Quedan ingresados en el hospital la propia Teresa Romero, así como otro contacto de bajo riesgo uno de los pacientes que utilizó la misma ambulancia que trasladó a la auxiliar que sigue en observación, por razones clínicas, aunque ya dio negativo en las dos pruebas realizadas para descartar un contagio por ébola.

Con estas altas se descarta cualquier contagio que se haya podido producir en los días previos al ingreso de Romero en el Carlos III, cuando aún se desconocía que la auxiliar de enfermería estaba infectada por el virus del ébola.

Los médicos ingresados agradecen el apoyo

El médico interno residente (MIR) Javier Solana, que atendió a Teresa Romero en el hospital de Alcorcón y abandonó este lunes el Carlos III, dio las gracias a todo el personal por el apoyo recibido. "Nos hemos sentido abrumados por todo lo que nos han apoyado", ha manifestado el médico, que ha enviado un mensaje de ánimo a Teresa Romero, de la que ha dicho que está convencido de que saldrá "en pocos días".

Solana ha asegurado que si le dijeran que el precio por ayudar a una persona es estar tres semanas en cuarentena en un hospital "lo volvería a hacer".

A su juicio, todo lo que ha ocurrido en este caso en España ha servido para que la sociedad entienda que miles de hombres y mujeres están afectados por el ébola en África. "Estamos en un mundo globalizado y la salud tiene que formar parte de la globalización y la atención de estas personas es algo en lo que tiene que participar toda la sociedad", ha defendido.

También el doctor Juan Manuel Parra Ramírez, que trató a Teresa Romero en la unidad de Urgencias del Hospital de Alcorcón, agradeció el trato que le ha dispensado el personal del Carlos III y "todo el apoyo mostrado por la gente de fuera". También se ha alegrado por la mejoría de Teresa Romero. "Ha terminado como tenía que terminar. Estamos todos contentos, bien. Agradezco de todo corazón a la gente que nos ha apoyado desde fuera con todo el cariño que han tenido los compañeros de Caros III con todos nosotros", ha señalado.

El doctor, que sólo quiere ahora saludar a su familia, abrazar a sus amigos y pasear, ha insistido en que "ha costado" adaptarse estos 21 días a la situación de aislamiento. "Habrá tiempo de olvidarse. La situación se ha arreglado y estamos todos bien", ha apuntado.

Preguntado por si volvería a atender a Teresa, ha respondido: "Soy médico de Urgencia. Es mi trabajo". También a preguntas de los periodistas ha afirmado que cree que se encontrará con otras condiciones en el trabajo cuando vuelva incorporarse, aunque no sabe en qué fecha lo hará.

Parra tampoco ha querido entrar en si el protocolo se podía haber hecho mejor en el primer momento, y tampoco ha querido amplificar sus críticas a dicho protocolo que se aplicó al principio al entrar en el Hospital se quejó en su momento de que el traje especializado le quedaba corto. "No le he dado muchas vueltas a eso. Tiempo habrá. Lo iremos viendo", ha concluido.