Ceguera (Foto de archivo)

WASHINGTON, Estados Unidos .- A pesar de que el 80% de los casos de discapacidad visual son prevenibles o curables, más de 26 millones de personas en las Américas sufren de algún impedimento visual, es decir, son ciegas o tienen dificultades para ver con claridad. Para hacer frente a esta problemática de salud pública, los países de las Américas aprobaron un plan de acción que busca mejorar la visión y evitar especialmente que bebés prematuros, niños en edad escolar y personas mayores de 50 años pierdan la visión.

Durante el 53° Consejo Directivo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que reunió en Washington, DC, a los ministros de salud de la región para establecer acuerdos y trazar la ruta a seguir con el fin de mejorar la salud de la población de las Américas, las máximas autoridades sanitarias del hemisferio se comprometieron a llevar adelante acciones para prevenir la ceguera y las deficiencias visuales evitables.

El objetivo del plan de acción acordado, que propone una serie de medidas de aquí al 2019, es atacar una problemática que se estima representará un reto en el futuro debido al aumento de la población, su longevidad y la mayor demanda de atención que recaerá sobre los servicios de salud.

En las Américas, más de 3 millones de personas son ciegas y la mayoría tiene más de 50 años. La catarata y el glaucoma causan el 75% de los casos de ceguera, y la diabetes es un factor determinante en la perdida de la visión. Otras causas incluyen la retinopatía diabética, el glaucoma, la degeneración macular asociada a la edad y los errores de refracción. En el Caribe, la incidencia de discapacidad visual es alta.

El plan de acción llama también la atención sobre la necesidad de mejorar la atención neonatal para abordar la retinopatía del prematuro, la cual puede dejar ciegos a los bebés nacidos antes de término, y que se presenta en proporciones epidémicas en los países con menor desarrollo. Otro de los ejes de la iniciativa está puesto en los niños en edad escolar. Se calcula que en América Latina un 7% de los escolares puede necesitar corrección óptica.

La cantidad de oftalmólogos necesarios para reducir el número de personas que pierden la visión parcial o totalmente es suficiente según encuestas realizadas en casi la mitad de los países de la región. Sin embargo, existe un desequilibrio en su distribución.