REDACCIÓN INTERNACIONAL.- Es menos frecuente, tal vez porque esta sociedad reverencia la delgadez, pero puede ocurrir que el problema no sea perder peso sino ganarlo. El bajo peso puede ser el síntoma de una enfermedad subyacente, pero si esa posibilidad queda descartada y no conseguimos engordar, conviene seguir algunas pautas en la alimentación.

Virginia Gómez y Pablo Zumaquero, dietistas-nutricionistas e integrantes del colectivo 'Dietética sin Patrocinadores' dan algunos consejos que pueden ayudarnos si la intención es engordar.

Ejercicio y deporte

No es lo mismo coger peso en forma de grasa que en forma de músculo. Si bien es cierto que existe gente tan delgada que, en su caso, necesita de ambas, para aquellos que únicamente quieren aumentar unos pocos kilos lo ideal es centrarse en la ganancia de musculatura. Hay que hacer ejercicio y deporte. Nada de cardio ni caminar, hay que hacer pesas, musculatura, con pesos contundentes. Más calorías en la dieta Si nuestro gasto energético total es, por ejemplo, de 2.500 kcal, para aumentar de peso deberíamos consumir al menos 3.000. Se consigue comiendo más y sobre todo aumentando el valor calórico.

Más calorías en la dieta

Si nuestro gasto energético total es, por ejemplo, de 2.500 kcal, para aumentar de peso deberíamos consumir al menos 3.000. Se consigue comiendo más y sobre todo aumentando el valor calórico.

Alimentos de alta densidad nutricional

Se trata de alimentos de poco volumen pero de alto valor calórico y, a ser posible, que no sean saciantes. Un ejemplo son los frutos secos, dos puñados en la ensalada aumentarán en 300 kcal más su valor calórico. Otros ejemplos de ali,entos de alta densidad nutricional que convienen en esta dieta son las legumbres o el pescado graso. En todo caso hay que evitar siempre la comida rápida, procesada y de elevado contenido en azúcar.

Líquidos con calorías que no sacian tanto

También conviene tomar alimentos líquidos como zumos, leches, batidos aportan una gran cantidad de calorías sin que exista una sensación de saciedad tan grande como en los alimentos sólidos. En un zumo eliminamos gran parte de la fibra de la fruta, que es la que nos sacia al hincharse en el estómago (y así tocar las paredes del mismo enviando una señal de saciedad al cerebro). Si no nos saciamos podremos introducir más calorías fácilmente.

Acabar con el estrés

Llevar una vida plena de estrés no es una buena idea, no solo a nivel psicológico sino que además varios estudios apuntan a que favorece la acumulación de grasa a nivel abdominal incluso en personas delgadas.

Suplementos

En los casos en los que exista una enfermedad subyacente y que dificulte este aumento de peso deseado y presenten algún grado de desnutrición, existen suplementos específicos según necesidades, batidos por lo general, que alcanzan hasta las 400 kcal por vaso (200ml), algunos de ellos financiados por la Seguridad Social.

Fuente: 20minutos.es