Pequeños cambios a la hora de comer y cocinar pueden conseguir grandes resultados

SANTO DOMINGO.- Una dieta con calorías saludables es antioxidante y antiinflamatoria, y además influye en los telómeros, que son secuencias de ADN que tenemos en los cromosomas y que con la edad se van a acortando. Una alimentación con calorías de calidad hace que se acorten menos y más despacio.

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La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha recomendado a los adultos con un índice de masa corporal normal reducir el consumo de azúcar al 5 por ciento de la ingesta calórica diaria, lo que equivale a unos 25 gramos al día, o lo que es lo mismo, menos de un vaso de 250 ml de bebida azucarada al día.

Una dieta en la que se consuma un cantidad excesiva de azúcar tiene efectos sobre la función cognitiva del cerebro.  La ingesta de este alimento  provoca un aumento de los niveles de la glucosa en la sangre, lo que a su vez influye en el hipocampo. Las consecuencias son una menor capacidad de concentración y de atención, así como de memoria.

Tres consejos clave que debe tener en cuenta en su alimentación si desea regular los niveles elevados de azúcar en la sangre:

Control consumo de carbohidratos. La literatura médica nos dice que la ingesta de carbohidratos influye fuertemente en sus niveles de azúcar en la sangre ya que su cuerpo descompone los carbohidratos que ingiere en glucosa. Por lo tanto, una dieta baja en carbohidratos puede ayudar a regular la glucemia.

Comer más fibra. La fibra ralentiza la digestión de los carbohidratos y la absorción del azúcar y de esta forma ayudar a estabilizar los niveles de azúcar en la sangre. Además, desempeña un papel en el control del peso y puede reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Alimentárse de forma ordenada. Excederse con las bebidas azucaradas, alimentos ricos en grasas, saltarse el desayuno, evitar los productos beneficiosos como las frutas y verduras, puede convertirse en un principal factor impulsa la diabetes. También no es conveniente comer con irregularidad, por ejemplo: darse el gusto de comer por la noche frecuentemente después de la cena o incluso haberse acostado, esto puede provocar picos de azúcar en la sangre e interrumpe la secreción de insulina.

Sin embargo, debe ser consciente que la alimentación no es lo único que debe mejorar. También hay hábitos de estilo de vida saludable que puede seguir:

Beba agua, lo suficiente. Mantenerse hidratado puede ser la forma más fácil de controlar sus niveles de azúcar en la sangre. Los estudios muestran que las personas que bebían más agua tenían un menor riesgo de desarrollar niveles altos de azúcar en la sangre.

Trate de controlar el estrés. La investigación sugiere que el estrés conduce al cuerpo a segregar unas hormonas llamadas glucagón y cortisol, que provocan un aumento de los niveles de azúcar en sangre. Para ver consejos ingrese aquí.

Duerma lo suficiente. «Cuando duermes menos de seis horas, alteras las hormonas que controlan la glucosa en la sangre y el hambre, y eso puede conducir al aumento de peso», cita a un autor Everyday Health. La falta de sueño también se ha relacionado con un mayor riesgo de diabetes tipo 2, por lo que es importante hacer del sueño una prioridad.

Ejercítese. Todas las personas necesitan actividad física, ya que puede mejorar la salud ahora y en el futuro. No hacer suficiente actividad física puede aumentar el riesgo de padecer diferentes enfermedades en la cual incluye la diabetes tipo 2.