Jiménez ayuda a otras personas a gestionar mejor su energía y su tiempo. Publica contenidos sobre esta temática en las redes sociales y en su nuevo libro, ‘Rituales de hábitos’.

Los rituales de hábitos, rutinas compuestas por la repetición de una serie de actos o modos de proceder o conducirse que tienen un objetivo concreto, nos ayudan a condicionar nuestra mente para alcanzar nuestros objetivos sin necesidad de motivarnos, según Lucía Jiménez Vida , formadora y conferencista, especializada en productividad y hábitos.

Jiménez ayuda a otras personas a gestionar mejor su energía y su tiempo. Publica contenidos sobre esta temática en las redes sociales y en su nuevo libro, ‘Rituales de hábitos’.

“Estos rituales, mantenidos en el tiempo e inspirados en nuestra propia realidad, también nos permiten tener el estado de ánimo que necesitamos para afrontar los retos del día a día y convertirnos en una de esas personas que se levantan pronto y parecen tener energía a todas horas, y que nos llevan a preguntamos ¿cómo lo conseguirán?”, señala Jiménez.

Por ejemplo, podemos desarrollar nuestros propios rituales matutinos o nocturnos con una intencionalidad concreta, como afrontar los momentos o retos difíciles o estresantes, apunta.

Rituales para mejorar nuestra vida

“Los hábitos que forman parte de estos rituales los elegimos previamente, teniendo en cuenta sus efectos sobre nuestro cuerpo y mente”, señala esta periodista de formación y profesión cuya propia experiencia en un mundo de estrés le abrió un nuevo camino.

Así, explica en su libro como crear nuestro propio ritual y describe algunos rituales para objetivos específicos que sirven de inspiración y podemos adaptar a nuestras circunstancias.

Cuando habla de ‘condicionar nuestra mente para tener la energía que necesitamos’, ¿a qué se refiere?

En ocasiones, necesitamos concentrarnos en un trabajo importante y no somos capaces de lograrlo porque ese día, quizás ha ocurrido algo que nos ha distraído más de lo habitual.  Gracias al condicionamiento mental que nos proporcionan los rituales de hábitos, podemos recuperar nuevamente esa concentración.

¿Por qué no es conveniente depender de la motivación para alcanzar nuestros objetivos?

La motivación puede variar de un día para otro y, si esperamos a sentirnos motivados para actuar, es probable que jamás incorporemos cambios en nuestra vida que nos ayuden a acercarnos a nuestros objetivos.

Por eso, no podemos depender de ese estímulo: debemos contar con herramientas que nos permitan seguir avanzando sin importar cuales sean las circunstancias que nos rodeen.

¿De qué manera nos ayuda el construir y mantener un ritual de buenos hábitos?

Un ritual de hábitos consiste en una serie de acciones que repetimos siempre en el mismo orden con un objetivo concreto, por ejemplo para llenarnos de vitalidad al levantarnos, relajarnos antes de acostarnos o concentrarnos ante un trabajo minucioso.

Y, precisamente, este ritual nos ayuda a alcanzar ese estado de ánimo adecuado cuando así lo necesitamos.

¿Qué es lo más innovador y original de esta técnica para alcanzar nuestros objetivos más allá de la motivación?

Con frecuencia trabajamos los hábitos de forma individual para conseguir una recompensa, como por ejemplo hacer ejercicio y comer más sano para situarnos en nuestro peso ideal.

Los rituales de hábitos nos invitan a pensar en ellos como una herramienta para nuestro día a día y, además, al estar vinculados entre sí, nos permiten incorporar más hábitos a la vez y que estos se adhieran mejor a nuestra rutina diaria.

Además es mucho más difícil abandonar cualquiera de esos buenos hábitos debido a que forma parte de todo un ritual.

Ritual relajante nocturno de una hora

Lucía Jiménez comparte un ritual nocturno que nos ayuda a relajarnos antes de dormir y “es una buena forma de hacer frente a la incertidumbre de estos tiempos y para cuidar nuestro descanso.

Para dormir las horas que necesitamos, cuidar la calidad de nuestro sueño, evitar las pantallas digitales cuya luz dificulta el descanso y no exponernos a los contenidos de las redes sociales que puedan afectarnos negativamente, Jiménez propone efectuar un ritual relajante que conste de los siguientes hábitos:

  • Estiramientos (10 minutos)
  • Iluminación suave y en tonos anaranjados (1 minuto)
  • Música relajante (durante el tiempo que dure el ritual)
  • Limpieza e hidratación facial (10 minutos)
  • Infusión sin teína (3 minutos)
  • Lectura de ficción (20 minutos)
  • Higiene bucal (5 minutos)
  • Meditación (10 minutos)

Recomienda comenzar estirando los músculos del cuerpo para relajarlo de las tensiones del día, y encender solo las luces más suaves del hogar, preferiblemente en tonos anaranjados, ya que favorecen la producción de melatonina, la “hormona del sueño”.

A continuación recomienda escuchar una lista de temas musicales que nos relajen, y continuar con la limpieza e hidratación de la piel, utilizando productos de calidad que tengan un aroma agradable, ya que “tu mente acabará asociando estos olores con ese momento de relajación y contribuirá a tu sueño”.

El ritual también puede incluir prepararse una bebida caliente, infusiones sin teína, ya que “el calor te ayudará a relajarte” y evitando además las bebidas estimulantes durante las cinco horas previas a acostarse.

“Mientras disfrutas de la infusión, lee un libro que te sirva para desconectar, como una novela de ficción o relatos cortos, evitando cualquier tipo de lectura que active mucho tu mente. Para terminar, lávate los dientes, pásate el hilo dental y utiliza enjuague bucal”, sugiere Jiménez.

Para finalizar este ritual sugiere efectuar una meditación de diez minutos que “te ayudará a dormir mejor y hará que no puedas resistir el embrujo de Morfeo, si la practicas en la cama”.