Redacción Internacional.- La malaria causó 1.2 millones de muertes en 2010, casi el doble de lo que figura en el último informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo que dificulta el objetivo de erradicar el mal en 2015, según un estudio publicado hoy en EE.UU.

El estudio, llevado a cabo por el Institute for Health Metrics and Evaluation (IHME) de la Universidad estadounidense de Washington y difundido por la revista científica The Lancet, proporciona unas cifras que doblan a las del informe de la OMS sobre malaria de 2011 e indican un número mucho mayor de muertes entre adultos, tanto en África como en el resto del mundo.

Según la OMS, en 2010 se produjeron unas 655,000 muertes por esta enfermedad transmitida por la picadura de un mosquito, el 91% en África y el 86% en menores de cinco años.

Ahora, los investigadores del IHME afirman que esas cifras no han tenido en cuenta a muchos de los 78,000 niños de entre cinco y 14 años y de las 445,000 personas de más de 15 años fallecidas por esta causa en 2010, la mayoría en África.

"Durante mucho tiempo todo el mundo ha asumido que la malaria mata sobre todo a menores de cinco años", ya que un niño expuesto a la enfermedad se vuelve inmune y rara vez sucumbe a este mal cuando es adulto, explicó a Efe el Dr. Christopher Murray, director del IHME y autor principal del estudio.

Los expertos del IHME recogieron información entre 1980 y 2010 sobre muertes por malaria en 105 países donde la enfermedad es endémica, incluyendo datos de los registros de hospitales, de los certificados de defunción y sobre todo de informes verbales de autopsias -no utilizados en el informe de la OMS- y llegaron a la conclusión de que "el 42% de las muertes se produjo entre personas mayores de cinco años".

Las autopsias verbales consisten en entrevistar a los familiares del fallecido para identificar la causa de su muerte.

"Creemos que estos son los cálculos más fiables hasta la fecha sobre la tendencia de la malaria a nivel mundial", declaró Murray, quien sin embargo admitió que siempre hay un grado de incertidumbre en países en los que escasean los datos sanitarios.

Ante estos resultados, son "poco realistas" los intentos de erradicar los casos de malaria para 2015, señaló Murray, quien dijo que "es posible" reducirlos "a niveles muy bajos", aunque para ello es necesario un "cambio de estrategia" que tenga más en cuenta a los adultos.

El estudio del IHME coincide con el de la OMS en que a partir de un pico alcanzado en 2004 se ha producido un drástico descenso de las muertes por malaria en el mundo.

Esta institución cifra ese descenso en el 32%, frente al 19% de la OMS, y lo atribuye a las cada vez mayores medidas de control, entre ellas las mosquiteras tratadas con insecticidas y los medicamentos.

Según un portavoz de la Universidad de Washington, William Heisel, esa disminución fue muy notable en Latinoamérica, donde de 2.697 muertes en 1980 se pasó a 316 en 2010.

"México, que registró 199 muertes en 1980, sólo tuvo dos en 2010. Y en Paraguay, El Salvador y Costa Rica no se produjo ningún deceso ese último año", declaró a Efe.

En Guatemala, en 1980 la probabilidad de morir de Malaria era la más elevada de la región y amenazaba a nueve de cada 1.000 personas, un riesgo equivalente al existente en Botswana, pero en 2010 ese riesgo se había reducido a 0,33 de cada 1.000 personas, añadió Heisel.

El riesgo en Bolivia era del 3 por mil en 1980 y del 0,29 por mil en 2010.

Un portavoz de la OMS, Gregory Hartl, destacó hoy las coincidencias entre ambos informes y explicó las diferencias por el "distinto método empleado".

"La OMS se ratifica en sus resultados", indicó Hartl a Efe, al tiempo que subrayó la necesidad de "reforzar la vigilancia de la malaria y los registros en los países endémicos" para tener datos más fiables.

En opinión de Murray, la principal causa de preocupación hoy es la disminución en la financiación global de la salud, y en particular del Fondo Global de lucha contra el Sida, la Malaria y la Tuberculosis, debido a la actual crisis económica.

"Si este Fondo Global se debilita, el mundo podría perder el 40% de los fondos dedicados a combatir la malaria", advirtió.